jueves, 17 de abril de 2014

ARTE ETRUSCO. EL ORADOR.


Anteriormente tomada como romana, el descubrimiento de unos caracteres etruscos en su toga han hecho que se recoloque dentro del periodo etrusco en pleno dominio ya romano (hacia el 80 antes de Cristo).
Una vez más se observa la capacidad de este pueblo de adherirse a las corrientes dominantes (como anteriormente la griega, como vimos en la Quimera de Arezzo).
Representa a un hombre togado, Aulo Metelo en un santuario o tumba. Posiblemente un noble local en actitud de arenga (de ahí su nombre: arringatore)

Con algunos rasgos arcaicos (pelo pegado al cráneo, tan sólo dibujado), destaca el trabajo de su toga, la apertura de su gesto (como la que más tarde veremos en el Augusto della Prima Porta) y el realismo y penetración de su rostro, que tendría los ojos de pasta, como ya vimos en alguna obra del periodo republicano (Escipión el Africano)

miércoles, 16 de abril de 2014

LAS RUINAS DE LA IGLESIA MUDÉJAR DE SAN GIL. GUADALAJARA


En en el lugar donde se reunía el concejo medieval (en una plazuela en donde se reunían las cinco calles centrales de la Guadalajara medieval, quedan estos extraordinarios restos de San Gil (siglo XIV)

El entorno no puede ser más terrible, con un gigantesco edificio de acero y cristal que parece, literalmente, avalanzarse sobre ellos, nos resta un magnífico ábside de pisos de ventanas ciegas al modo toledano.

En lo que sería la capilla de su transepto, nos queda un muro de lo que debió ser la magnífica capilla de los Orozco, con recuperadas yeserías que entremezclan los rasgos moriscos con los modos de los esgrafiados segovianos





















CONOCIENDO GUADALAJARA

martes, 15 de abril de 2014

EL MERCURIO DE GIAMBOLONIA


Ya hemos hablado de este escultor de la corte medicea a propósito de sus obra magnas: el rapto de la sabinas y los retratos ecuestres de los Medici
En esta ocasión, y siguiendo en el entorno mitológico, vemos un magnífico bronce (técnica aprendida probablemente de su contemporáneo Cellini) en el que se intenta representar un concepto: el de vuelo, de liviandad.
Todo en la obra nos remite al manierismo cortesano definido por Shearman : gracilidad, demostración de una técnica extraordinariamente depurada, dificultoso, sutil...

Es especialmente destacable su composión, tan falsamente dinámica, pues todo el tronco, cabeza y pierna apoyada crea una vertical perfecta, muy equilibrada, que sólo es disuelta en la mente del espectador, que dirige su atención a los brazos y pierna abiertas en abanicos, generando así la idea de movimiento de ballet, casi ingrávido.
Iconográficamente, la figura utiliza los típicos símbolos de Mercurio, el portador de noticias en el Olimpo: el sombrero alado y su caduceo

lunes, 14 de abril de 2014

IGLESIA DE SAN ANDRÉS. SEVILLA

                
Muy cerca de la Plaza del Duque (aquí tienes un itinerario turístico por la zona) se encuentra esta maravillosa iglesia alfonsina.
Como ya hemos visto en otros templos de la ciudad (Omnium Santorum, Santa Marina) nos encontramos con un templo gótico mudéjar, reformado en el siglo XVIII.

De amplísimas naves sustentadas por pilares cuadrangulares sobre los que se abren amplios arcos apuntados y techo a dos aguas de madera.

Al exterior, aunque bastante restauradas, encontramos las típicas portadas abocinadas de influencia cisterciense, así como arcos polilobulados de raigambre mudéjar.

Destaca sobre manera las capillas mudéjares de ladrillo, trompas y techumbre de lazo (otra más de la larga serie que vamos descubriendo: Magdalena, Santa Marina, San Pedro).

En ella tiene sede canónica la cofradía de Santa Marta, con espectaculares imágenes de Ortega Bru Y Sebastián Santos Rojas






















En esta iglesia fue enterrado Valdés Leal





















sábado, 12 de abril de 2014

LA VERDADERA HISTORIA DE LA PASIÓN. Una investigación histórica


Mañana será Domingo de Ramos, y todo un ciclo de religión pero sobre todo tradiciones y costumbres se renovará en media España.
Y es que nuestra Semana Santa, como ya dijeran muchos autores, tiene más de adición de múltiples estratos de historia, arte, ideologías y folclore, que de verdadera religión original.
                                                    
  Precisamente traigo hoy este libro, para los interesados en conocer qué fue la Pasión de Cristo desde un riguroso estudio histórico y filológico. La propia presencia de Antonio Piñero como coordinador y autor es toda una garantía, dado un prestigio internacional enorme en este tema.
El lector se encontrará una lectura rigurosa pero amena que le enseñará mucha historia y, en más de una ocasión, le sorprenderá, pudiendo ver cuánto de adición tiene nuestra visión moderna sobre este tema.
Especialmente interesantes son los primeros capítulos sobre religión egipcia y griega en donde se puede ver los préstamos que tomaría el cristianismo de las religiones anteriores, así como el panorama sociopolítico y religioso de la Judea del tiempo de Jesús, que ayuda a comprender muchos de los hechos (y, de paso, ver como la versión de San Pablo cambia los mensajes originales, interpretándolos de una forma a veces radicalmente distinta)

jueves, 10 de abril de 2014

LOS ESPLÉNDIDOS RELIEVES ROMÁNICOS DE LA IGLESIA DEL SALVADOR EN TURÉGANO


La villa de Turégano siempre ha sido conocida por su castillo. Desde 2010 hay un motivo más para visitar esta villa segoviana.
Tras el gran retablo barroco se han encontrado y restaurado dos magníficos relieves románicos, posiblemente de finales del XII o principios del XIII que aún cuentan gran parte de su policromía original
El de la derecha representa a Santiago con su cayado (acaso en conmemoración de la terminación de su iglesia originaria)

El de la derecha está presidido por un pantocrator con sus tetramorfos bajo el cual aparecen una serie de peregrinos.

Con un estilo románico, ciertas sonrisas comienzan a recordar (aunque muy vagamente) el estilo del maestro Mateo.

En el exterior aún conservamos el ábside románico con capiteles en donde se nos representan soldados en lucha, una iconografía muy habitual en la zona, típica extremadura en tiempos de Reconquista como ya vimos en la cercana iglesia de Duratón













































miércoles, 9 de abril de 2014

SUBIRACH. Monumento a Francesc Maciá. Posmodernidad en estado cristalino... o sea, múltiple


Ya va siendo obra que empecemos a ocuparnos de uno de los esultores más versátiles e interesantes de la segunda mitad del XX: José María Subirach, PRECISAMENTE HOY, CUANDO ACABO DE ENTERRARME DE SU FALLECIMIENTO.
Comenzamos por este monumento dedicado a Maciá en plena Plaza de Cataluña, perfecto ahora que se está hablando en el Congreso de los diputados sobre el referédum sobre la independencia de Cataluña.
En él encontraremos el Subirach más geométrico, antinatutalista y posmoderno. El escultor de ideas que, sin embargo, nunca prescinde de los valores plásticos.
Recordemos que Maciá es todo un símbolo de la identidad catalana. Creador de Esquerra y participante en varios golpes de Estado, declaró la república catalana y fue su presidente hasta su muerte en 1933.
El homenajeado y la situación hacen de la obra un verdadero manifiesto identitario para el que, paradójicamente, Subirach, prescinde del realismo para utilizar la abstracción metafísica que, de nuevo paradoja, utiliza elementos puramente reales, dos escaleras que, curiosamente, pueden ser leídos como pura abstracción geométrica.
Esta densidad de contenidos e indefinición de lenguajes y múltiples lecturas (ideológicas o plásticas) son típicas del autor y lo convierten en un extraordinario protagonista de las maneras posmodernas.
La lectura podría hacerse desde la pura forma, con dos imágenes que se contraponen en equilibrio.
La lectura más profunda nos podría hablar de la existencia de un progreso (la escalera). El de España (escala inferior) y el de Cataluña (inferior) que, aunque con sentidos diferentes, se apoyan y necesitan.
Unos caminos que difieren pero están juntos (¿acaso más utópico el catalán, puesto al revés?, inacabado)
Nacionalismo sin crispación, de colaboración en la diferencia.

O quizás no... Quien sabe. Con la posmodernidad ocurre esto, todo es interpretable, subjetivo, profundamente relativo.
¿NO SERÁ QUE, CUANTO MÁS SEA EL NACIONALISMO ESPAÑOL, MENOS SERÁ EL CATALÁN?
La riqueza de Subirach muchas veces permite esto, que el espectador contemple, piense, polemice incluso consigo mismo

EL PATIO DE LA ACEQUIA EN EL GENERALIFE. PRESENTE Y PASADO 2


Éste (o su imagen medieval) ha sido objeto de numerosas polémicas, aunque las excavaciones realizadas en  los 60 (Bermúdez Pareja), y los posteriores sondeos palinológicos (2003) están empezando a darnos una visión mucho más certera.

En primer lugar, los cuarteles que crea el crucero, estaban mucho más hundidos de lo que observamos hoy (unos 45 cm), como pudo ocurrir en el Patio de los Leones o ya se ha demostrado en el Patio de la Casa de la Contratación de Sevilla.
Este rehundimiento permitía varias cuestiones. Estéticamente, el paseante por los andenes vería el jardín desde la altura, e incluso alguno de los elementos vegetales más altos no impedirían la visión del resto de la arquitectura (en las excavaciones se han encontrado cavidades más profundas en forma de timbal sobre la roca madre que amplían el escaso suelo).

De forma práctica, permitía el riego a manta del mismo a través de unos pequeños desaguadores (atanores) insertados en la propia acequia y descubiertos en las excavaciones de los 60 (Bermúdez Pareja)

Otro de los puntos polémicos de este patio han sido sus saltadores. Ha menudo se ha criticado su ruido excesivo y se ha supuesto una contaminación renacentista de tiempos ya cristianos.
Sin embargo, la opinión de Tito Rojo y Casares Porcel pone entre interrogaciones esta idea, tanto por los saltadores que existían en otros lugares como por documentos escritos muy cercanos a la conquista (el verso de Ibn Zamrak: las aguas aplauden). Evidente no podemos asegurar nada, pero tampoco negarlo.

Un tercer punto controvertido ha sido la estructura del propio jardín. El análisis del polen en niveles bajos (los que ocuparía el jardín nazarí) han revelado numerosos datos que nos permiten establecer una serie de conclusiones aún parciales.

Por una parte ha aparecido una gran cantidad de polen de arrayanes (o mirtos) que, si tomamos el ejemplo del Patio de Arrayanes, se puede suponer plantado en torno a la acequia como setos bajos.
Otra especie muy abundante ha sido el ciprés. Es muy posible (según documentos de la época anterior y posterior a la conquista) que estos cipreses (y acaso también laureles, también encontrados) fueran la materia para un arte topiario que crearía muros más o menos densos gracias a la apertura de arcos, tal y como podemos observar ahora en los jardines nuevos del Generalife, creados por Torres Balbás y Prieto Moreno o, incluso, formas zoomorfas.




Otras especies encontradas son los cítricos (cidros, naranjos) que, o podría ser utilizados como arbustos en maceteros o, como debió suceder en la fuente Redonda, ser trabajados con espalderas para crear con ellos formas arquitectónicas.

 Entre las plantas de flor se han encontrado restos de jazmín (acaso trepadoras en rincones o ¿en el pabellón central junto a una base de cipreses y laurel?) y rosa blanca, pero muy pocas de carácter anual, como hoy vemos.

Esto, unido a la gran cantidad de polen de gramíneas, ha hecho pensar a los autores del sondeo en un prado de hierba con pequeños puntos coloridos por flores plantadas al azar. (Un patio verde que forma como un prado con algunos árboles, como dijera Navajero en el siglo XVI)


martes, 8 de abril de 2014

EL ESCUDO DE CARLOS V


Pilar de Carlos V. Granada

En sintonía con el mundo tardo gótico (que tanto valoró el escudo como una nueva forma de individualismo en donde la persona se refleja en el tronco de su familia y sus hazanas) los Reyes Católicos utilizaron sus escudos como una forma consciente de reafirmar el poder real (frente a la gran nobleza, siempre levantisca) y la unificación de territorios (las Españas que han generado su matrimonio).
Así lo hemos ido viendo en este blog (San Gregorio, San Juan de los Reyes)

San Juan de los Reyes

Esta tradición la continuará, de forma sistemática, su nieto Carlos V, añadiendo su escudo (a veces con unas dimensiones gigantescas) en lugares simbólicos (Toledo, la antigua capital goda, Granada, la última ciudad tomada al Islam, ...), en todo un intento de iconografía del poder que ya analizamos aquí



Este escudo era fruto de una larga elaboración.
Puerta de la Bisagra. Toledo

Castilla con su castillo central
León, con un león rampante
Aragón, con sus franjas iniciadas, según la tradición, por Wifredo el Velloso
Navarra con sus cadenas (que analizamos aquí)
El reino de Nápoles con su cruz potenzada
El reino de Granada, adornado por un fruto abierto.




A estos unía los territorios heredados de su abuelo Maximiliano: Austria, Brabante, Borgoña, Flandes, Tirol.



En torno a este esquema central aparecía el águila bicéfala (como  emperador del Sacro Imperio)
El Toisón de Oro: cadena con eslabones unidos por letras B - de Borgoña - y el Vellocido de Oro - símbolo de la industria lanar de la ciudad de Brujas y conexión con Jasón y los argonautas. Todo ello creado por Felipe el Bueno de Borgoña como prestigiosa orden de caballería
Las columnas de Hércules (el estrecho de Gibraltar en el mundo clásico) con la leyenda Plus Ultra (más allá), refiriéndose a los territorios americanos
O la cruz de San Andrés (en aspa y dentada), creada por Juan sin Miedo en la Guerra de los Cien Años, y que en el siglo XIX será retomada por el Carlismo.