martes, 1 de noviembre de 2016

LA PILA DE JÁTIVA. ARTE TAIFA


 El visitante de Játiva no debe perderse el magnífico Museo del Almudín, pues además de otros tantos pequeños tesoros, conserva dos obras maestras de arte islámico de Sharq-al-Andalus: los restos del palacio de Pinohermoso que pronto analizaremos y esta magnífica pila.
Datada en el siglo XI (época taifa), normalmente se ha puesto en relación con una fuente de algún palacio principal, posiblemente  colocado sobre un soporte que permitiera la visión de sus extraordinarios laterales.
El vincularlo con un entorno cortesano tiene relación con su temática, un tanto enigmática en muchos aspectos: las escenas de músicos, banquetes en los que se escancian bebidas y torneos que sólo podían producirse en estos contextos. (Y curiosamente muy repetidos, un siglo después, en múltiples obras románicas de la extremadura castellana como vimos en Duratón)




Poco más sabemos de su origen, pues la pila fue reencontrada como abrevadero en una de las puertas de salida de la ciudad.


Pila de Almanzor. Córdoba, siglo X

Sus fuentes iconográficas son variadas.
Así, las luchas de leones y águilas con gacelas son habituales en la retórica del poder desde tiempos califales y especialmente de Almanzor, como ya vimos aquí.




Otros resultan más complejos y se ha hablado de inspiración directa en lo clásico (la nodriza o ¿diosa de la fecundidad? que amamanta a un bebé, acaso los portadores de ofrendas)



Varios autores han señalado la presencia abasí a través de lo fatimí, como podrían ser los hombres que bailan con bastones, los  luchadores tirándose de la barba o los animales afrontados, recogidos por el califato abasí de la zona irania y sus antiguas culturas sasánidas.






 La llegada de estas influencias en al Andalus se realizó desde el siglo IX (a través de Ziryab), potenciándose en el siglo X, cuando el poder fatimí cae en una profunda crisis y muchos de sus palacios son expoliados por rebeliones internas, llenándose los zocos del norte de África de piezas saqueadas (recuérdese que precisamente Daniya (Denia islámica) era uno de los puertos hispanos que más relación tenía con esta zona del Mediterráneo)
Hay, además, una influencia (al menos una cierta semejanza formal) con ciertos rasgos con la miniatura mozárabe de los Beatos. Simplemente hay que observar algunos de sus rasgos faciales de rostros redondos y grandes ojos, así como el juego curvilíneo de sus pliegues.

Si existiera una verdadera relación estilística, ésta podría haberse producido por medio de dos caminos.
Podría existir una influencia directa (los primeros Beatos arrancan en el X y XI) por el constante comercio y relaciones culturales que existió entre reinos cristianos y andalusíes, en especial en Shar-al-Andalus, en donde las minorías mozárabes gozaron de una mejor salud que en los grandes centros del oeste.
Por otra parte, esta semejanza podría producirse simplemente por un origen común de fuentes, pues tanto los beatos como parte del arte fatimí tuvieron como origen el arte copto que floreció en los siglos V y VI en el propio Egipto.
Arte copto


.
.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada