domingo, 15 de enero de 2017

SAINT REMY. EL HOSPITAL DE VAN GOGH



 "A pesar de que aquí hay algunos pacientes muy gravemente enfermos, el miedo y el horror de la locura que yo solía tener ya ha disminuido mucho. Y aunque aquí se sigue oyendo terribles gritos y aullidos como bestias en una colección de animales salvajes, a pesar de que la gente te conozca muy bien entre sí y ayudarse mutuamente cuando sus ataques se encienden (...)   Me siento más feliz aquí con mi trabajo de lo que podía estar fuera se aloja aquí un buen tiempo, aprendiere hábitos regulares y, a la larga el resultado será más orden en mi vida "
Van Gogh. Cartas a Theo

Los repetidos ataques sucedidos en Arlés que llevaron al pintor al hospital de la ciudad le hacen pensar al artista en un retiro a un lugar más tranquilo, en donde los tratamientos sean más correctos y adecuados para su frágil salud mental (acabando así con la ilusión de vivir de forma independiente y crear su asociación de artistas, que se frustraría de raíz tras el episodio violento con Gauguin)
Los pasillos del hospital

Escribe para ello a su hermano Theo proponiéndole el ingreso a un centro psiquiátrico cercano a Arlés (en la vecina Saint Remy)

Se trata de Saint Paul de Mausole, un antiguo monasterio agustino del siglo XII (del que aún podemos observar su recoleto claustro y su iglesia de rotundos ábsides).

Convertido en asilo, estaba dirigido por  un ex médico naval, el Dr.Théophile.

Los tratamientos eran bastante poco especializados (apenas dos baños por semana) pero en un principio Vincent se sintió a gusto en este lugar en donde pudo controlar su ingesta desmesurada de alcohol y tabaco, y tras unas primeras semanas de reclusión en su habitación-celda, pronto le dieron permiso para salir a los alrededores, primero al jardín, más tarde a los campos del entorno.
El paisaje desde la habitación de Van Gogh

Allí pintará obsesivamente los olivos, cipreses y las montañas de Les Alpilles, aunque pronto volverán los ataques y su hermano buscará a un médico en las cercanías de París (el famoso doctor Gachet), y terminará trasladando a su hermano a Auvers, donde terminará muriendo.



 El visitante moderno se encontrará con un lugar lleno de magia y recuerdos.
En el plano arquitectónico tanto el claustro (con bellos capiteles) como la iglesia, se encuentran bien conservados.






 El recuerdo de Van Gogh le asaltará en cada rincón, con múltiples reproducción de las obras realizadas, colocadas frente al motivo.
Podrá ver también su habitación, las bañeras de tratamiento o, si le sobra algo de tiempo, acercarse a pie a los restos romanos de  les Antiques 



























Habitación de Van Gogh


ÍNDICES DE VAN GOGH
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DE TURISMO POR LA PROVENZA

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