Entre Nuevos ministerios y Azca nace como un equilibrio (tan inestable como posmoderno) entre arquitectura de hierro y cristal y formas significativas y pregnantes (La pirámide superior, las gárgolas que se convierte en falsos pilares)
Se culmina el edificio central con un cuerpo anexo que, conservando la estética básica, juega a otros juegos muy distintos, como la levedad de su ático a la gran zanja que se abre, oblicua, en su cuerpo central



