sábado, 12 de mayo de 2018

Análisis y comentario de Marilyn. Warhol


Tema
En apariencia se trata de un retrato icónico, al que se ha eliminado la subjetividad de la persona para convertirlo en un verdadero objeto de consumo, de uno de los sexsimbols estadounidenses modernos que une en su historia el glamour de Hollywood y la tragedia de su vida personal (que terminó como suicidio)
Técnica y soporte 
Se trata de una serigrafía, técnica de origen oriental en la que se imprime múltiples veces la imagen en distintos colores (cada uno de ellos se realiza individualmente, tapando las zonas de la imagen que no quieren imprimirse por medio de plantillas).
La técnica permite multiplicar una misma imagen en distintos colores, como si fuera una fotocopia, aunque la propia técnica permite ligeras variaciones (según se coloquen las plantillas o se presione para los distintos colores), lo que utiliza Warhol para jugar entre la réplica y lo original (todas las Marilym parecen la misma y todas son ligeramente distintas)

Composición.
Realmente la obra no es cada uno de los retratos de Marilym, sino el conjunto, por lo que la composición puede variar en cada nueva exposición.
Lo que siempre se mantiene es el juego de los colores sobre una forma repetida que obliga al espectador a un esfuerzo de decisión entre lo único y lo múltiple.

Línea y color.
El color se ha convertido en línea (al convertirse los detalles del dibujo en pura mancha).
La representación (debido a la técnica pero también a otros intereses del artista) se simplifica hasta convertirse en imágenes esquemáticas.
La luz ha desaparecido al convertirse en puro color.
También la perspectiva al modo tradicional se ha sustituido por fondos planos (y coloridos) sobre los que destaca la figura
El personaje, como ya decíamos es una figura mítica del momento que tenía gran relevancia pública y, a la vez, era una persona frágil, devorada por su propia fama.

COMENTARIO
Andy Warhol revolucionó el arte desde múltiples perspectivas.
Por una parte, y reaccionando a la pintura expresionista abstracta, regresó a la realidad, aunque manipulándola constantemente.

Por una parte, educado en el mundo de la publicidad, buscó los nuevos iconos contemporáneos en el mundo del consumo (Coca-cola, cajas de Brillo, sopas Cambel´s), el cine (Marilym, Elvis) o la propia política (Mao, Jacqueline Kennedy).
Warhol. Elvis

Su estrategia buscaba apropiarse de una imagen para convertirla en una verdadera marca publicitaria.
Para ello vaciaba de emociones y subjetividad a la imagen por medio de la repetición y el esquematismo (como ocurre con Marilym), presentándola al espectador como una imagen codificada (como la de nuestros anuncios y logos).


Sin embargo, con Warhol se inicia la posmodernidad en uno de sus grandes rasgos: el mensaje de las imágenes nunca es unívoco
Detrás de cada una de las imágenes (especialmente las artísticas) hay múltiples significados, según el propio espectador, desde la imagen puramente publicitaria a toda una crítica al sistema (como ya vimos aquí, en donde Marilym se convierte en una vanitas, como ya explicamos aquí)
.


Toda esta corriente, profundamente norteamericana, se denominó pop art, e intentó incluir en el mundo del arte ámbitos hasta entonces incluidos, como los cómics (de los que tomó gran parte de su estética) de Lichtestein, los mass media, los objetos de consumo (Hamilton) y los gestos cotidianos (Warhol expuso unas Cajas de brillo, un popular detergente).

En España destacará en esta tendencia el Equipo Crónica




























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