El amor se ha convertido en un problema complejo, entre otras cosas, por los choques que existen entre el deseo y el canon nuevamente impuesto.
Es un momento en donde el amor se relaciona muchas veces con conceptos negativos: tóxico, violencia, miedo, bloqueos, apegos evitativos y posesivos... Se ha llenado de tantas palabras oscuras el concepto que sólo se ha producido ansiedad frente a las relaciones (problemáticas, negativas...) que cada vez son más difíciles de crear y mantener.
Todo este complejo enredo sobrevuela esta magnífica pieza en donde se une geometría (razón?, conceptos?) con figuración, siempre fragmentaria, como nuestras visiones posmodernas, sobre, también, el amor.
Es un juego entre la belleza del material pulido y brillante y los mordiscos y quiebras en su materialidad.
Besos que son mordiscos, manos que son garras, o viceversa, pues todo resulta muy confuso y nuestras herramientas ahora sólo nos sirven para teorizar pero no para soldar o arreglar.
Amor y/o deseo. Amor como palabra compleja, no solo posmoderna sino también Freud o Nietzche




