lunes, 16 de abril de 2018

OVERBECK EL TRIUNFO DE LA RELIGIÓN EN LAS ARTES,


El grupo de los Nazarenos representa el otro polo del romanticismo alemán frente al liderado por Friedrich.
Ambos buscaban el resurgir de una nueva espiritualidad íntimamente unida con el espíritu romántico, pero mientras Friedrich lo hacía en la naturaleza (relacionada con el naciente nacionalismo germánico), los Nazarenos se sumergieron en la historia (y no precisamente la alemana) y el arte del primer Renacimiento italiano.

Para ello renunciaron incluso a su patria para trasladarse a Roma y crear una hermandad de monjes-pintores que buscaba recobrar la esencia del primer cristianos en los pintores del Quattrocento y Rafael.

Su estilo es la mezcla de múltiples sugestiones en donde podemos encontrar a Masaccio, Pinturicchio, Perugino, Lippi..., entonados bajo una luz clara y cristalina y unos colores suaves, sin ningún tipo de estridencia.

En esta obra en concreto, encargada por el propio museo Städel de Franfourt, Overbeck un intento de concordatio entre las artes (en la parte inferior) como elementos para llegar a la religión (Fuente de Vida y zona superior).
Las conexiones con Rafael y sus frescos de le Stanze son evidentes, tanto en su idea de conciliato (unir a personajes clásicos con papas, artistas y la propia divinidad) como en su forma de componer, con contrapostos cruzados entre los distintos grupos inferiores que animan la composición simétrica generada desde la zona superior.























domingo, 15 de abril de 2018

SAN ANDREA DELLA VALLE. Maderno, Rainaldi, Cortona, Domenichino, Lanfranco



























Ábside con frescos de Domenichino

Hasta cuatro grandes arquitectos trabajaron en esta iglesia, una de las más descomunales de la Roma barroca, que terminará por convertirse en la sede principal de los Teatinos
La planta y los cimientos se deben a Giacomo della Porta que repite el modelo ya creado por su maestro Vignola en el Gesú, aunque con una mayor amplitud.
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A él le sucede Maderno que realiza el alzado, mucho más monumental y luminoso que el del Gesú y planea la fachada (también inspirada en esta iglesia aunque mucho más articulada y vertical, con dobles columnas y un cuerpo central que avanza hacia el espectador) que realizará Carlo Rainaldi.

Por último, la gran cúpula la levantará Pietro da Cortona siguiendo los modelos creados por Miguel Ángel en el Vaticano de dobles columnas en el tambor.



























Cúpula. Lanfranco

En su interior, amplísimo y luminoso trabajaron "en dura competencia" los pintores clasicista Domenichino (frescos de la cubierta del presbiterio) y Lanfranco (cúpula), siendo los del fondo del presbiterio de Matia Pretti


























Frescos de Domenichino



viernes, 13 de abril de 2018

ANGLADA CAMARASA, ENTRE EL MODERNISMO Y UN PECULIAR SIMBOLISMO


Hermenegildo (Hermen) Anglada Camarasa es un pintor fascinante, acaso el más nórdico de los nuestros.

En su obra se une con particular exquisitez los ritmos lineales del mundo modernista, con los empastes de Van Dongen, las escenas de cabaret de Toulouse Lautrec, cierta estética Navi en sus rutilantes colores y el malditismo entremezclado con un intenso erotismo de Klint.

Su pintura, sin perder su potente personalidad, bebe de la modernidad parisina que conoce desde 1897, siendo sumamente importante el impacto que tuvo en ella los decorados de los ballets rusos de Diaghilev.

Con todos estos componentes crea un mundo singular en donde destacan sus colores fosforescentes, fuertemente empastados, que llenan de magia y seducción unos interiores dominados a veces por la pasión, a veces por un erotismo frío y controlado.


Sus figuras pueden pasar de un canto a la belleza a seres enajenados que recuerdan potentemente al universo de Munch.



























Sus paisajes pasan del mundo simbolista (también cercano a Munch) a lugares (como sus fondos marinos) mucho más cercanos al mundo surrealista en donde su peculiar cromatismo genera sensaciones extrañas y contradctorias, verdaderamente fascinantes.



























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jueves, 12 de abril de 2018

GIORGIO DE CHIRICO. LAS PLAZAS METAFÍSICAS


Plazas desiertas, tan sólo habitadas por sombras, edificios, estatuas y, acaso, un lejano tren que pasa a lo lejos.
Estas imágenes, que  ya forman parte del imaginario visual de nuestra época, fueron creadas por Giorgio de Chirico a partir de 1909 (aunque las cronologías en este autor son verdaderamente una entelequia dado el carácter cíclico de su producción, que vuelve una y otra vez a los mismos temas, tergiversando incluso sus fechas al "confundir" las de su creación como tema y las de su realiación material).
Las primeras obras aparecen en Florencia, aunque el propio autor habla de una iluminación posterior, ya en Turín, de una plaza desierta, cayendo la tarde, y se van enriquecindo progresivamente con sus estancias en París (en contacto con el movimiento cubista) y Ferrara (entonces más cercano al futurismo de la mano de Carrá).
En todas ellas se usa (tan "manévolamente") la perspectiva quattrocentista aprendida de Piero della Francesca, aunque sumamente forzada por los edificios en fuerte escorzo que crean intensas líneas de fuga que son interceptadas (y visualmente negadas) por las líneas oblicuas de las alargadas sombras proyectadas por el atardecer.

Sobre este escenario (un concepto fundamental en el autor que trabajó habitualmente como tramoyista) aparecen algunos "personajes" que se vuelven redundantes en sus obras: esculturas clásicas, edificios, trenes y chimeneas...
Su interpretación es compleja (acaso el ferrocarril sea un constante homenaje a su padre, ingeniero ferroviario, tanto los edificios como las esculturas son reelaboraciones del mundo clásico, una estilización de las ciudades del norte de Italia con sus pórticos corridos, vistos a través del filtro de los pintores del Quattrocento con sus características balconadas en escorzo y la estética del cubismo que reconvierte la realidad en formas geométricas) 

Ferrara
Masaccio. Capilla Brancacci

Sin embargo, y más que la iconografía puntual, su principal logro es la combinación.
Anticipándose más de 15 años a la máxima surrealista (el encuentro fortuito de un paraguas y una máquina de coser sobre una mesa de quirófano), De Chirico consiguió provocar la extrañeza a través de combinaciones insólitas que (él, amante de las teorías de Freud) provocaba en el espectador,
Mencionemos simplemente algunas:
El vaciamiento de los lugares, dejando que las simples sugestiones (las sombras, el viento, los maniquíes...) hablen de la vida
La convivencia entre el mundo clásico (ruinas, estatuas, edificios...) y la modernidad (trenes, chimeneas...)
Las pequeñas contradicciones (como los distintos vientos que animan el humo o las bandeloras en sentidos contrarios, las formas que no están pero que aparecen a través de sus sombras)

A todo ello se une la predilección por el ocaso y sus sombras alargadas que hacen aún más patentes la sensación de vacío y tiempo congelado, acaso un instante antes de que cualquier tragedia pueda suceder, pues sus cuadros son todo menos complacientes y generan al espectador una sensación de angustia que (aún más terrible) no conoce (pero siente) la amenaza que se encuentra latente
Yves Tanguy
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El surrealismo y su poética del paisaje subjetivo y sublime, estará constantemente en deuda con él


miércoles, 11 de abril de 2018

MARILYN O LOS MÚLTIPLES WARHOL


 Su icono por excelencia es, simplemente, una imagen mortuoria, una vanitas, pues se hizo tras su suicidio.

Resulta un poco demoledor el comienzo del post, ¿no es cierto?



Pero es que Warhol (como ya veíamos aquí o aquí) es un puzzle de múltiples piezas, nunca unívoco, lleno de sombras y dobles significados.

Eso mismo es Marilyn, un icono de la sociedad estadounidense en donde se unían el sueño americano (de niña maltratada a sex simbol) pero también el reverso tenebroso del nuevo capitalismo (un ser frágil destrozado por los hombres y la fama que termina suicidándose al no conseguir casar su imagen pública con su propia realidad).




Esta contradicción interna es la que fascina a Warhol, tanto en lo individual (él mismo tiene que esconderse bajo el disfraz de artista de éxito para no ser herido) como en lo social (la esquizofrenía capitalista de la vida pública y privada, del éxito social y la tragedia personal).


En un rasgo de piedad (o de astucia comercial, con Warhol nunca se sabe) tomó su imagen de novia de América y descartó cualquier otro referente personal, eliminando (al menos en la superficie) todo carácter emocional, convirtiéndola en un canto de colores y formas mil veces reproducido, como una santa laica capaz de suscitar un reconocimiento inmediato y (en principio) feliz.

Sin embargo este nuevo altar esconde lo tenebroso
Tanta felicidad y sensualidad estereotipada termina por desvelar la tragedia y el vacío que vive dentro de ella, su profunda soledad que es la de una sociedad volcada hacia el exterior en donde la fama ha sustituido a otros valores, convirtiendo en esclavos de la imagen (de la imagen que los demás tienen de nosotros mismos), viviendo eternamente en un instante de triunfo y felicidad, los famosos 15 minutos de fama a los que todos tendríamos derecho.

Nunca es fácil Warhol, por ello es tan interesante (y tan necesario en el mundo actual de internet y redes sociales en donde todo lo intuido por él se ha multiplicado exponencialmente, convirtiendo a cada ser humano en una superestrella mediática de su face o su Instagram que se expone a los demás sin pudor y sufre por ello las consecuencias. ¿No os parece un buen tema de reflexión?)






























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WARHOL. ÍNDICES