martes, 11 de septiembre de 2012

LAS SALINAS DE POZA DE LA SAL

 En la comarca de la Bureba (Burgos) se encuentra este pueblo medieval que se asienta sobre un verdadero mar de sal. Se trata de un diapiro (aquí lo explicamos) que permitió la extracción del mineral tan precioso ya desde tiempos prerromanos.

Sin embargo las salinas actuales (su rehabilitación) pertenece a los tiempos de Carlos III, el rey ilustrado que, como sus antepasados, intentó realizar todo tiepo de obras para la creación de un tejido industrial y comercial moderno (en nuestros blogs ya analizamos el caso del Nuevo Baztán, o del famoso canal de Castilla).

El problema de la extracción de la sal era complejo, pues se tuvo que construir una red de canales de agua dulce (proviniente de un manantial cercano) que fuera disolviendo la sal. Esta agua era luego subida a la superficie por medio de balancines o pingostes, directamente emparentados con los cigüeñales que nos trajeron los árabes.
Desde allí el agua se pasaba a pozos de salmuera en donde el agua se iba evaporando hasta volverse más densa, momento en el que se situaban en las balsas para la extracción final del agua. (Todo el proceso lo explicamos con más detenimiento sobre las salinas de Gerri la Sal) También podéis ver otras salinas de interior en Imón, Guadalajara

En el pueblo se creó un pósito en el que se almacenaba el producto para su control por parte de a Hacienda Real
























2 comentarios:

  1. De este lugar creo que era Fèlix Rodriguez de la fuente.

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    1. Estás en lo cierto, un gran mural a la entrada del pueblo lo recuerda

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