viernes, 20 de julio de 2012

SAN PIETRO IN MONTORIO. LA ARQUITECTURA PERFECTA (Segunda parte)


En el artículo anterior explicábamos la plata e ideología del proyecto. Veamos ahora cómo se realiza.
San Pietro constituye la arquitectura más perfecta del Renacimiento, fruto de un largo proceso de depuración que realiza el arquitecto desde sus años milaneses. En él apenas hay decoración sino pura arquitectura, y serán esos propios elementos arquitectónicos los únicos que aparecerán.
En un primer lugar hay un juego de contrarios entre el muro (impenetrable) y la columna (abierta a la mirada), buscando de nuevo el equilibrio entre lo abierto y lo cerrado.
  La columna responde al modelo clásico de toscano (dórico romano), con basa ática perfecta. Este orden se alza de forma totalmente ortodoxa, con su arquitrabe con triglifos y metopas (en ellas aparecen en relieve signos relacionados con San Pedro y el Papado).
  Basa ática.


 Triglifos y metopas
 Tras ella aparece el muro, que se relaciona con la columnata por la forma circular y por suaves pilastras (también toscanas) que se corresponden a las columnas exteriores. Lo que en la columnata era volumen y apertura, aquí se ha convertido  en planitud e impenetrabilidad.
Los distintos paños entre pilastras se decoran, alternamente, con veneras, lo que en el fondo abre el diálogo entre dinteles rectos (griegos) y arcos de medio punto (romanos) que se continuará a gran escala en la parte superior.
El pequeño pasillo entre ambos se decora con grandes florones clásicos, con trepanado.
 Si observamos la parte superior veremos que en ella predomina la arquitectura abovedada (curva) frente al adintelado inferior (de nuevo, un equilibrio de contrarios), marcados por nuevas veneras y la cúpula con linterna ciega.
En realidad es la continuación del cilindro central que ha eliminado la columnata exterior que cierra la composición con la cúpula. Para evitar una distorsión de la visión, uniendo visualmente ambas partes,Bramante usa una balaustrada que une en la mirada del espectador todo el edificio, dejándolo cerrado en sí mismo, sin capacidad de movimiento, ni extensión. Perfecto
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Una de las interpretaciones (ya en clave manierista) más interesantes del templete de San Pietro in Montorio. Templete patio de los Evangelistas. Escorial. Juan de Herrera


Templete del patio de Evangelistas. El Escorial
Cortesía de Sira Gadea



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2 comentarios:

  1. Preciso. Sin embargo,debido a que es un templo que pertenece al cinquecento y en la fase de intercambio de periodo entre el renacimiento y el barroco me gustaría saber sobre los elementos arquitectónicos o tal vez que hay de relación en la forma con el periodo de transición.

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  2. A mi juicio no pertenece a ninguna transición. Yo lo considero el más puro ejemplo del cinquecento

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