jueves, 13 de marzo de 2014

LA QUIMERA DE AREZZO


Junto al Orador y  la Loba Capitolina de la que ya hablamos aquí, la Quimera de Arezzo es uno de los bronces más destacados del arte etrusco.
Su fama es ya antigua, pues fue descubierto en el siglo XVI y pronto expuesta en la colección de Cosme I de Medici.
Representa al animal mitológico imaginado por los griegos, hija de Tifón y Equidna, y madre a su vez de la esfinge. 

Fue derrotada por Belerofonte con la ayuda de Pegaso (algunos autores mantienen que la escultura pertenecería a un grupo mayor compuesto por estos últimos personajes, aunque otros hablan del típico carácter apotropaico o, como ya vimos en la Loba Capitolina, un nuevo homenaje a la bravura del animal salvaje, con el que tanto se identificaban los etruscos).

La escultura une el realismo, idea de fiereza y ciertos arcaismos en la representación de su pelo (tan típicamente etruscos) con una técnica sumamente depurada, llena de movimiento y tensión reconcentrada (la curva del lomo es verdaderamente magistral) que la pondrían en contacto con influencias helenísticas, acaso venidas desde los talleres en activo del sur de la península italiana.


Resulta fascinante la combinación de los distintos animales (aunque la actual cola es una restauración del XVIII y el supuesto león es más bien un perro con sus fauces abiertas) que tanto fascinaron a la corte manierista de los Médicis























2 comentarios:

  1. cual es el tema central de esta obra de arte?

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    1. Animalístico pero su función concreta la desconocemos, aunque probablemente sea protectora mágica (apotropaica)

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