lunes, 7 de octubre de 2013

EL SALÓN DE LOS QUINIENTOS EN EL PALAZZO VECCHIO. VASARI


Creado en los convulsos tiempos de Savonarola  en el Palazzo Vecchio (1494) para acoger la reunión de los 500 representantes de la República, fue el lugar elegido (durante el mandato de Soderini) para que los dos grandes del Renacimiento compitieran entre sí, encargándose dos grandes murales, uno a Leonardo (la batalla de Anghiari) y otro a Miguel Ángel (Batalla de Casina).

El segundo de ellos no llegó a superar la fase de cartón, pero Leonardo sí pintó el suyo (aunque muy pronto comenzaron a deteriorarse sus colores), aunque de existir está tapado por los frescos actuales (existe una hipótesis en la que se está estudiando, una extraña frase del propio Vasari, “cerca trova” pintada en uno de sus frescos que hace suponer que el cuadro de Leonardo aún pueda encontrarse protegido bajo las pinturas actuales)




Ya en tiempos de los duques de Toscana (los Medicis del XVI), se le encargó a Vasari  la redecoración total de la sala. Para ello contó con numerosos colaboradores que celebraron en los frescos de las paredes y los lienzos del techo la gloria de Cosme I siguiendo el estilo manieristas.




Resulta especialmente espectacular el gran techo de madera que se apoya en unos tirantes superiores de madera para crear, en el interior, un espacio diáfano y luminoso, un lugar de representación lujoso y de alta representatividad que sería uno de los modelos del Salón del Reinos del BuenRetiro de Madrid creado por Velázquez

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