lunes, 28 de octubre de 2013

LA IGLESIA FRANCISCANA DE SANTA CROCE. FLORENCIA


Rival de Santa María Novella dominica, está construida como ella en uno de los grandes suburbios de la cuidad, el más pobre y miserable, en donde se establecieron las curtidurías, ocupado por los trabajadores manuales de más bajos status a los que se unían todo tipo de truhanes, mendigos, hampa… Un lugar perfecto para la obra redentora franciscana que, curiosamente, terminaría por ser la sede de los sepulcros y cenotafios de los hombres ilustres de la ciudad, engrandeciéndose poco a poco sus decoraciones y edificios añejos a través de los favores de las grandes familias banqueras (Bardi, Alberti, Peruzzi, Baroncelli)

La obra fue iniciada (y seguida sus trazas tras la muerte del artista) por Arnolfo di Cambio, que a la vez estaba construyendo Santa María de las Flores.
La arquitectura sigue las líneas clásicas del gótico mediterráneo, con alzado bipartito, horizontalidad, gran diafanidad, pilares muy simplificados, capillas entre contrafuertes … a las que se añade la cabecera de 7 capillas (con central más amplia y poligonal) siguiendo el modelo cisterciense borgoñón de testero plano, siendo la fachada una recreación decimonónica.

La cubierta, realizada en madera, recoge la tradición paleocristiana (no interrumpida en el románico de la Toscana) con una colorida techumbre con tirantes.

Su escaso peso permite amplios arcos sobre pilares octogonales coronados por un simplificado orden corintio
En las naves laterales se utilizan arcos transversales, casi al modo de arcos diafragmas.




El uso de unos módulos geométricos, repetidos y de enorme claridad que, en palabras de  White, tenía que ser el primer paso que condujera de los imprecisos sistemas de proporción medievales a las relaciones modulares precisas y detalladas del Renacimiento. (En realidad le está abriendo el paso a las grandes basílicas de Brunelleschi)


Como todo el barrio (el más bajo de Florencia) sufrió las terribles inundaciones del Arno de los años 60 que destruyó una parte de su inmenso patrimonio.




















No hay comentarios:

Publicar un comentario