La Tomba del tuffatore (del nadador) de finales del siglo V a C (480) se encuentra en el museo de Paestum.
Sus cuatro paredes fueron pintadas al fresco. En ellas existe la escena de un simposio, mientras que la losa superior tiene el famoso nadador: un joven arrojándose hacia las aguas de una corriente. Se trata del único ejemplo que tenemos de pintura griega anterior al siglo IV.
Tradicionalmente se ha interpretado como una metáfora funeraria: el salto del muchacho hacia el mar de la muerte como tránsito hacia la vida eterna. La torre sería la frontera entre el mundo terrenal y el más alláy el simposio una reunión religiosa para materializar ese viaje.Tonio Hölscher en El nadador de Paestum (Crítica), relaciona la obra con el el mundo de la belleza, la cultura de la juventud o la relación con el mar de los antiguos griegos Para el investigador, la tumba, casi con seguridad sería la de un miembro de la élite local.
Como se pueden ver en cerámicas, lanzarse al agua era una actividad social, una prueba de capacidad atlética y valor viril realizada en compañía de hombres adultos que sentían atracción erótica por ellos. Era una suerte de rito de iniciación para saltar de la infancia a la edad adulta. "El salto no es en modo alguno una metáfora, sino el punto de máxima concentración del cambio en un instante vital único"