sábado, 10 de agosto de 2013

LA EDAD MEDIA SEGÚN YARZA

A pocos libros de arte he sacado (y sigo sacando) más partido que a este volumen de la colección de Historia del arte hispánico de Alhambra.
Evidentemente el paso del tiempo ha ido refutando alguna de sus hipótesis pero lo fundamental sigue siendo muy interesante.
La nómina de arte que aparece en él es inmensa (muchas veces "descubro" una nueva iglesia o escultura y veo que Yarza ya la tenía anotada y comentada), trabajando además de por escuelas y focos, lo que permite dar un contexto adecuado a la obra de arte.
Me parece un imprescindible como "fondo de biblioteca", una obra de consulta básica para cualquier estudiante o apasionado del arte que incluye alta y baja Edad Media, desde los visigodos al gótico flamígero
                                                   

jueves, 8 de agosto de 2013

LA BORDADURA INGLESA


En este blog ya hemos hablado en alguna ocasión del jardín paisajista inglés que a finales del XVIII rompió con el férreo diseño del racionalismo inglés.
Su idea de naturalidad (complejamente conseguida) y Naturaleza domeñada pero no dominada generó numerosas vías de creación.
Una de ellas fue la bordadura inglesa que, sobre ideas tradicionales, creó Gertrude Jekyll. 
Vinculada al movimiento Arts and Craft que estaba revolucionando el arte inglés en la época victoriana uniendo el respeto a las tradiciones (y oficios tradicionales) con la aplicación de los conocimientos científicos (como la rueda cromática que estaban utilizando, coetáneamente, los impresionistas franceses), su aportación a la jardinería inglesa fue la unión del jardín paisajístico con las nuevas teorías de la percepción.

De esta forma la bordura es el límite (naturalizado) entre el camino y la pradera. Un límite con carácter propio (y a la vez con su punto selvático) creado por la acumulación de plantas que creen una línea continua en donde se entremezclan las alturas, densidades y colores.

La elección de las plantas buscan así diferentes efectos, especialmente cromáticos, buscando una floración continua a lo largo del año que juegue con los colores y su percepción por parte del ojo del espectador (en realidad intentan forman verdaderos cuadros de flores, sumamente pictóricos).

Las imágenes pertenecen al Jardín Botánico de Madrid, en el Bisgrove que realizó un diseño de bordadura en 2007


miércoles, 7 de agosto de 2013

EL PUENTE DE SEGOVIA. Herrera en Madrid.


La Puente segoviana. Así es denominado en los documentos antiguos este puente que fue el primero (monumental) que tuvo Madrid.
Su construcción la realizó Juan de Herrera, el gran arquitecto del Escorial, para Felipe II.
Con su tradicional estilo desornamentado (herreriano), se realiza en grandes sillares de granito (también habitual en su obra).

La repetición rítmica de sus arcos y tajamares y los piramidiones superiores le dan un fuerte empaque.
El puente sufrió durante la Guerra Civil y ha sido reconstruido en varias ocasiones, ampliando su tablero para el paso rodado.
En la actualidad está incluido en el gran proyecto urbanístico de MadridRío que ya vimos aquí



                                  HERRERA. FOTOGALERÍA ENLAZADA



martes, 6 de agosto de 2013

EL ARCO CUATRIFONTE DE JANO EN EL FORO BOARIO. ROMA


El arco de Jano  es el único cuatrifonte que hemos conservado en Roma (en España ya vimos uno en Caparra).

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Construido en el siglo IV por Constantino, más que un arco triunfal propiamente dicho era el límite del Foro Boario, en donde se colocaba un pequeño mercado en su entorno

Al fondo torre de iglesia de San Giorgio in Venabro
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Otra de sus particularidades es la presencia de múltiples nichos que tendrían antiguamente columnas ¿y esculturas?

Ya sin ático (acaso una pirámide) se encuentra junto a la iglesia paleocristiana de San Giorgo in Velabro, creando un conjunto de rara belleza ¡y sin apenas turistas!

lunes, 5 de agosto de 2013

SOBRE LOS NIVELES DE HABITABILIDAD DE UNA CIUDAD


Una ciudad que se precie debe tener al menos dos estratos de habitabilidad: uno pasado, muy espeso, donde se ancla a la historia, y otro más actual, más liviano, como suspendido en el tiempo

domingo, 4 de agosto de 2013

MADRID RÍO


Quizás haya sido el último gran proyecto urbanístico de la ciudad de Madrid anterior a la crisis. Un bello proyecto que ha cambiado radicalmente el sur de la ciudad aunque a base de una deuda increíble.

Surge tras la gran remodelación de la M-30 que, en esta zona sur-oeste se entierra bajo el propio río Manzanares, dejando una amplia franja libre en torno a sus riberas.

BUSCA EL ITINERARIO MARCADO CON ABETOS VERDES


Ver RUTAS POR MADRID en un mapa más grande

Sobre este terreno se ha creado un largo pasillo verde (que conecta desde el Parque Tierno Galván hasta la propia Casa de Campo).

Algunas de las ideas-fuerza del proyecto las podríamos resumir de esta manera:


Existe una voluntad de unir centros de interés cultural a lo largo de todo el trayecto. La zona ha sido habitada desde el paleolítico, quedando numerosos restos de la historia en la ribera. Por sólo citar los más relevantes se encuentra Matadero (antiguo matadero municipal rehabilitado como centro cultural múltiple), Puente de Toledo (Ribera, siglo XVIII), Puente de Segovia (Herrera, XVI) o ermita de la Virgen del Puerto (Ribera, XVIII).


Junto a ello, el paseo ofrece una espectaculares vistas de la llamada Cornisa por la que ya paseamos en otro post (San Francisco, Almudena, Palacio Real, torre de Plaza de España, Faro de la Moncloa...).


A este patrimonio se han unido nuevos diseños, especialmente puentes, de estética futurista.
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Por otra parte se ha intentado crear una zona especialmente lúdica que permita numerosas actividades, convirtiéndose en un eje deportivo y de ocio para la ciudadanía del entorno.
Una playa artificial a través de chorros de agua, numerosas (y a menudo de diseño fascinantes) zonas de juegos infantiles o de mayores, carril ciclable, zonas de piragua, tirolinas, quioscos, ...

La jardinería incorporada es plenamente moderna. Regida por diseños geométricos insiste constantemente en la unión de lo artificial y lo natural (como ya vimos en el Parque Juan Carlos I), creando bordes duros (en gran parte curvos) para la plantación (muy variada) en donde se mezclan las zonas de arboleda, las grandes praderas de olorosas, los rincones floridos, los setos recortados a la manera más clasicista...






Un fuerte interés por la diferenciación de las texturas.
Como un índice de lo histórico es habitual la aparición del granito semidebastado que recuerda la gran tradición constructiva de la zona. 

Especialmente interesante me ha resultado el gran río seco que recorre sinuosamente la parte central del parque. Un río zen en donde las piedras recrean el agua y se arremolinan y "avanzan" ,se estancan junto a los puentes, cambian de grosor y textura...





















sábado, 3 de agosto de 2013

ROMÁNICO ERÓTICO EN CANTABRIA. Algo más que una curiosa guía turística


Hace unos días nos ocupábamos de un libro de temática semejante (La lujuria en la iconografía románica) que trataba de desentrañar ese curioso episodio del arte románico, y ya hicimos también una recopilación de las principales tesis de interpretación en sdelbiombo.
Los autores (Olmo y Varas) de la presente guía realizan un interesante intento no sólo de marcar rutas (que existen, con numerosas imágenes) sino que también plantean las hipótesis de explicación, dándole al texto interés no sólo a los viajeros sino también a los estudiosos.
En su larga introducción se oponen a las tesis  que veíamos (arte didáctico para advertir de los peligros de la carne) para plantear otras muy distintas.
Por una parte aseguran que no son imágenes moralizadoras, por lo contrario aseguran "la existencia de gentes que vivían el hecho sexual humano con una intensidad sorprendente". Lo atribuyen a una sociedad bastante paganizada en donde el cristianismo aún sólo dominaba las capas superficiales de la ideología.

                                               
  Junto a esta idea desarrollan otra: la presencia de lo sexual como un índice de una actitud mucho más amplia. La persistencia de un lenguaje exotérico que deriva desde las civilizaciones antiguas y que habla, al iniciado, de formas de trascendencia (Atienza), iniciando un análisis de ciertas concordancias del mundo pagano con el cristianismo que, a juicio de los autores, será transmitido por el mundo árabe (ellos no dudan adjudicar este tipo de obra a escultores mozárabes, fuertemente influidos por esta cultura)

jueves, 1 de agosto de 2013

Santiago Giralda. Rendering Landscapes. Jura.


Entre las distintas exposiciones que organiza la Casa Encendida de Madrid, existe una cita anual que me gusta especialmente, la llamada Generación, en donde se expone una colectiva de obra joven.
La calidad y rigor en la selección de los artistas (que suele huir de lo fácil y aparente para rastrear buenas obras) hacen de estas muestras un buen muestrario de artistas jóvenes.
En esta de 2013 me llamó especialmente la atención la obra de Santiago Giralda (Madrid, 1980) y su obra Rendering Landscapes. Jura.

Aunque en principio no reparemos en ello se trata de un políptico (cuatro tablas), dos de ellas pintadas y dos monócromas que lo encuadran.
Las dos centrales, desde la distancia (en la entrada de la propia sala) nos recuerda indefectiblemente los paisajes orientales de lagos y montañas, con todo su encanto pintoresquista.

Sin embargo, según nos acerquemos veremos nuestro error.
La pintura es, en realidad, una suma de pinturas. Un complejo ensamblaje de técnicas en donde nos encontraremos con dibujo, materia, imágenes tratadas por ordenador, puras formas geométricas...

No es extraño que el comisario de la muestra (Mariano Navarro) saque a colación a Cezanne al hablar de la obra y su idea del paisaje como una construcción mental en donde el exterior se transforma (a partir de la sensibilidad, la capacidad técnica o, en la presente obra, la manipulación informática) para convertirse en un objeto de contemplación (y meditación) en donde el políptico adquiere todo su razón de ser, el mostrarnos la idea de construcción, de artificiosidad que no comprendíamos desde lejos.

Hay, por tanto, toda una operación mental (como la que afecta a la propia mirada, como ya comentamos en otra ocasión) que el espectador cercano, ya lejos de los encantamientos de las apariencias, puede explorar a placer encontrando fragmentos deliciosos, sublimes o puramente cotidianos.

En este promenade del detalle  nos alegraremos, fascinaremos o, simplemente, nos quedaremos fríos, pudiendo reconocer formas o inventarnos nuevas, rastreando apariencias o conociendo pequeñas certezas. Una actividad pausada que nos reconciliará con la pintura y la importancia el autor escondido tras ella que nos hipnotiza con cientos de pequeños secretos.