jueves, 4 de marzo de 2021

BRANCUSI Y EL INICIO DE LA ESCULTURA CONTEMPORÁNEA

 SDELBIOMBO - - SIGLO XX HASTA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL

Musa durmiendo

Picasso, Arp, Modigliani, Henry Moore, Barbara Hepworth... fueron ardientes admiradores de este rumano tímido, formado a si mismo y trabajador sin pausa, que revolucionó la escultura para hacerla verdaderamente moderna.

Ciertamente en su primera etapa fue influenciado por Rodín (la gran figura de la escultura decimonónica), pero fue capaz de abandonar sus formas (aquellas que se quedaban en el mismo límite de la modernidad) para hacerlas ingresar en el siglo XX.

Columna sin fin

Como ya ocurría en pintura (piénsese en el tándem Cezanne- Picasso), Brancusi comprendió que había que regresar al origen para eliminar toda la literatura e ilusionismo decimonónico.

Se inspiró para ello en el onmipresente arte africano y su manera de comunicar con menos, con una profunda abstracción geométrica de la realidad.

El beso

Sus obras se convirtieron así en reducciones progresivas de lo visual para legar a las formas primigenias (ovoide especialmente) que, curiosamente, nunca resultan insulsas o frías, pues siempre llevan en su ser un profundo humanismo. Es la materia trabajada minuciosamente para buscar en ella su verdad última.

El nuevo nacimiento

Pues en su obra se une de forma maravillosa la reducción geométrica con la forma biomorfa que será básicas para autores como Arp o Moore. Una simplicidad que se niega a reducirse a volúmenes simples, sino simplificados en busca de una armonía universal que vaya más allá de modas y subjetividades.

Margit Pogany

Esta armonía (y dependiente tanto de la influencia africana como de su búsqueda en el folklore rumano) tiene un fuerte componente mágico, transcendente.

Frente a la abstracción fría que pretenderán los constructivistas, Brancusi inaugura una escultura que se enraiza en una forma de redescubrir "los caminos secretos de la Naturaleza", pequeñas iluminaciones (él que fue tan aficionado a la mística tibetana) que nos mostraran relaciones ocultas (esa música interior de las que tantas veces hablaba Kandinsky) que nos ayuden a recuperar un estado de apaciguamiento, de verdad sencilla y revelada, tan compleja como simple pero siempre extrañamente cercana, pues se encuentra en nuestro interior (un verdadero neoplatonismo moderno pasado por las tradiciones extraeuropeas)

Pájaro en vuelo

En su obra existe, además, un profundo respeto a los materiales. Brancusi trabajará en madera, mármol o bronce, siempre intentando valorar (por medio de los distintos acabados) el material primigenio que, en sí mismo, ya transmite sensaciones táctiles (como lo hacía la escultura clásica) de pulimento, reflejo, porosidad, frialdad o calidez...


 

miércoles, 3 de marzo de 2021

LA ESCUELA DE CHICAGO. EL ORIGEN DEL RASCACIELOS

 SDELBIOMBO - - ARQUITECTURA XIX

 Tomado de http://aprendersociales.blogspot.com/2009/06/louis-sullivan-en-nueva-york.html

 1871. Un pavoroso incendio asola Chicago, uno de los mayores mercados de la carne de todo el mundo.

Ante el desastre, la mentalidad pragmática americana busca rápidas soluciones. Se necesitan construcciones que eviten las vigas de madera (como forma de oponerse a nuevos incendios) y una manera de mayor edificabilidad (que permita más alturas ante el precio tan alto del suelo)

Frente a estas necesidades, la potente industria siderúrgica de los Grandes Lagos y la tradición europea de la arquitectura del hierro y el cristal, darán la solución: el rascacielos.

 Fue Le Baron Jenney quien dio con la clave a través de su estructura de pilares y vigas de metal (posteriormente recubiertos con cemento) que serán el verdadero esqueleto del edificio

 

 Tomado de www.hispago.com/arquitectura/escuela-de-chicago

 Gracias a este esqueleto todo podrá cambiar.

Mirad esta foto (moderna) de un edificio actual en construcción y os daréis cuenta de la revolución arquitectónica que supone este modelo. Todo el peso es sustentado por el entramado de vigas (en la actualidad suelen ser de hormigón armado) y las paredes se convierten en puros cerramientos sin valor estructural (ya no sujetan, son los llamados muros-cortina)

 

 Gracias a ello se pudieron abrir muchas más ventanas, eligiendo para ello un sistema regular o modular (repetir sistemáticamente el mismo modelo, como ocurre en las casas actuales)

 

 Tomado de http://aprendersociales.blogspot.com/2007/04/la-escuela-de-chicago.html

 Pero además de las fachadas, el nuevo sistema permitió otra gran novedad: la planta libre. Los muros interiores ya no tienen que repetirse planta por planta, sino que (como realmente no sujetan) se pueden adaptar a las necesidades de cada una de ellas (creando espacios diáfanos para salas de reuniones o centros comerciales, parcelados para despachos o casas…)

Esto será fundamental para la futura arquitectura funcional (la función hace la forma de Le Corbusier, Mies van der Rohe, Meyer…)

Unidad de habitación. Le Corbusier

 Pero no deberíamos olvidar que aún nos encontramos en el siglo XIX, y pese a la mentalidad americana de lo práctico, aún la arquitectura quiere resultar bella. No nos debemos extrañar que nos aparezcan ideas que nos recuerdan a los historicismos europeos: como la idea del almohadillado que se recoge del renacimiento y los palacios italianos del Quattrocento, como en esta obra de Sullivan

 

Tomado de cv.uoc.edu/.../percepcions/perc100.html

 

Tomado de http://aprendersociales.blogspot.com/2009/06/louis-sullivan-en-nueva-york.html



martes, 2 de marzo de 2021

LOS ICONOS LAICOS DE GUSTAV KLIMT

 SDELBIOMBO - - MODERNISMO

 Klimt. El beso

Tomado de http://commons.wikimedia.org/wiki/Gustav_Klimt

 

Cada vez más famoso por su uso en publicidad (o en colecciones por fascículos de abanicos), Gustav Klimt representa una de las pinturas más personales e inquietantes de finales del siglo XIX y principios del XX

Aunque se trata de una visión muy particular, podemos entenderla como una sutil unión de las tendencias post-impresionistas con las simbolistas, estando cercano tanto a la pintura de Gauguin como de Munch.



 

























Esperanza II


Una de sus constantes temáticas es el mundo femenino, aunque visto de una forma radicalmente nueva. Frente a la belleza tradicional, pasiva y exquisita, Klimt plantea una nueva forma de entender el universo de lo femenino. Sus mujeres son carnales y eróticas, llenas de una extraña fascinación en la que se une sexualidad y misterio, atracción y amenaza.

Si recordáis la Danae de Tiziano  y la comparáis con la recreada por Klimt, las diferencias son evidentes, con todo lo que ello significa (el siglo XX significó la emancipación de la mujer y lenta ruptura del modelo patriarcal, pasando de un ser dominado por el hombre a otra entidad distinta, mucho más cercana a las fuerzas de la naturaleza, a lo intuitivo y misterioso que crea esta ambivalencia de fascinación y miedo).

 

Danae. Klimt

Tomado de http://commons.wikimedia.org/wiki/Gustav_Klimt

 

Como ya lo hiciera Manet o Rodin es habitual que, bajo ropajes clásicos (los mitos de Danae, las iconografías de Judit y Holofornes…), Klimt realiza una fuerte modernización que consistirá en pasar el mito a lo puramente humano (como el famoso y polémico desayuno en la hierba de Manet). Lo individual, lo cotidiano se convierten así en el objetivo último, como la idea del propio beso, recreación puramente humana de Amor y Psique clásico 

 

En lo que se refiere al aspecto técnico, Klimt juega un papel de bisagra entre el siglo XIX y el XX (como lo haría en escultura Rodin).

Por una parte nos encontramos con un dibujo detallista, unas anatomías estilizadas, sumamente lineales que pueden recordar al movimiento Prerrafaelista y simbolista. También el color de las carnaciones (de la piel desnuda) tiene un claro precedente clásico, consiguiendo unas texturas que demuestran su dominio de la técnica. Sin embargo sus fondos y vestiduras son de gran atrevimiento cromático, cercano a Gauguin o el primer Kandinsky

 





























Retrato de Fritza Riedler 


Por otra parte existe en Klimt una anticipación de la pintura moderna. Esto es especialmente visible en sus fondos y vestiduras que se encuentran entre las sugerencias de la pintura japonesa (tan del gusto decimonónico) y un mundo geométrico que casi parece anticipar los famosos cuadros del Mondrian final, un puro arte abstracto.

 

Decoración del Palacio Stoclet de Bruselas

Tomado de http://commons.wikimedia.org/wiki/Gustav_Klimt

 

A todo ello se une la presencia del pan de oro (al parecer conocido en un viaje a Rávena en donde le fascinó el arte bizantino). Su utilización en fondos y vestiduras crea un efecto sumamente extraño. Por una parte anula la perspectiva (acercándose así a lo que será el arte del XX), por otra le concede a los cuadros una especie de aura religiosa. Iconos laicos, como ya los definió Bozal, en donde se unían pasado y futuro y daban la imagen de la compleja sociedad de fines del XIX y principios del XX. Un mundo ambiguo, amante de lo bello y rico pero (a la vez) obsesionado por lo morboso, extraño y misterioso.

Todo ello con un fascinante despliegue visual de color y línea que, quizás, sea lo que ahora valoramos más.

 

Klimt. Judit y Holofernes

Tomado de http://commons.wikimedia.org/wiki/Gustav_Klimt



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lunes, 1 de marzo de 2021

Análisis y comentario de ESCUELA DE GLASGOW Mackintosh

 SDELBIOMBO - - MODERNISMO

Nos encontramos con una construcción civil, probablemente una fábrica o una escuela.

Nos encontramos con una construcción civil.

Su planta, por necesidades lógicas, tiende a una estructura regular: un rectángulo apenas sin articular que se retranquea de la calle gracias a un pequeño espacio resguardado con un muro con verja. Su estructura axial parece desprenderse del tratamiento más destacado que se da a la entrada.

En su alzado se utiliza fundamentalmente el ladrillo y el cristal. En concreto éste último material (por sus proporciones dentro del conjunto y su acabado y sujeción a partir de elementos metálicos) nos da una clave muy evidente de la modernidad de su construcción.


Los elementos sustentantes no son visibles desde el exterior, pero la disposición de las amplias ventanas nos hace pensar en pilares entre ellas (luego recubiertos con ladrillos). La distancia entre uno y otro es demasiado grande para una construcción por lo demás adintelada, por lo que habríamos de pensar que se trata de cemento o hierro, únicos materiales capaces de soportar las tensiones que no se pueden descargar en el muro (pues es un muro cortina). Por todo ello lo lógico sería pensar que se trata de una estructura de jaula de materiales resistentes que luego se cubren con una piel de ladrillo.


El edificio es fundamentalmente horizontal y prima en él el vano sobre el muro, lo cual creará un interior luminoso y diáfano, gracias a su estructura de pilares.

El tejado se muestra a dos aguas  con cornisa en saledizo y estructura metálica.

La decoración es casi inexistente, siguiendo u esquema modular (ventanas, alternancia de vanos y vacíos), que es sólo roto muy levemente por el claroscuro generado en medio de los pilares (para remarcar el carácter de módulo) y las suaves líneas curvas  que presenta la valla y barandilla. 

Bajo todas estas ideas es evidente que nos encontramos con un edificio moderno (por el uso de los materiales), muy cercano al funcionalismo (evidente en su falta de decoración y empleo de la luz natural). En concreto se trata de la escuela de Glasgow de Mackintosh en Escocia. Según la historiografía tradicional, deberíamos encuadrarla en el Movimiento Modernista de finales del XIX, aunque su carácter racional y puro lo emparenta mucho más con la modernidad del XX. Es el llamado modernismo geométrico que también se produce en Viena (Wagner, Olbrich, Hoffmann) y que se opone por completo a la fantasía curva y vegetal de otros modernismos, como el de Guimard, Horta o Gaudí.


Frente a ellos, mucho más barrocos y sensuales, estos arquitectos siguen la línea racionalista iniciada con la arquitectura de hierro y Cristal (Eiffel) y la escuela de Chicago (Sullivan), en donde prima la funcionalidad a través de la seriación modular de los elementos, sin concesiones a la decoración, abriendo así el camino hacia el proto-racionalismo de los años 10 (Garnier, Loos, Perret) que desembocará en la casa como una máquina para habitar de Le Corbusier. De esta forma podemos destacar el uso que hace de los ventanales que luego recogerá Gropius para su Bauhaus, o la planta libre y el muro cortina sin valor tectónico que será fundamental para Le Corbusier.


Todo estas ideas se desarrollan en el marco de la Segunda Revolución Industrial, con una burguesía cada vez más enriquecida que, aunque busque el prestigio que le puede dar el modernismo ondulante y vegetal de un Gaudí, comienza a pensar en una arquitectura con valores útiles en donde la función marcará la forma, y el tratamiento del espacio será cada vez más importante, especialmente en este tipo de arquitectura de función determinada en donde se necesitan unos requisitos que la pura decoración no puede dar.

Fotos tomadas de Mi moleskin arquitectónico