martes, 13 de mayo de 2025

Beth Moysés. INTERIOR VS EXTERIOR Y SANTA TERESA DE JESÚS

Estas tres obras de la artista brasileña inciden en la dicotomía interior/exterior que (en relación con el resto de la obra) se vinculan con mujer/hombre y distintas formas de opresión.

Estos zapatos tan bellos con su interior sanguinolento que abren el artículo son la imagen perfecta.

Más poéticas (y en relación indirecta con Santa Teresa de Jesús) son las dos siguientes obras, como el magnífico vídeo que poco a poco va colmatando con flores que ocultan la miseria de una ciudad bombardeada.












 

O esa ciudad de cristal tan bella como frágil que recuerda a las Moradas pero también al licenciado Vidriera.



lunes, 12 de mayo de 2025

El gabinete prohibido del palacio real de Madrid

El Rey salió, cargado con las llaves, cuyo tintineo llenaba la penumbra. Atravesó salas y pasillos, abrió con la llave más gorda la puerta más grande, y la cerró por dentro: había entrado en un dédalo de corredores zigzagueantes, interrumpidos por escaleras que subían y escaleras que bajaban. Tuvo que abrir, todavía, otras dos puertas, que también cerró después de haberlas pasado. La habitación prohibida correspondía a una torre, la del norte-este. Estaba a oscuras. Tanteando, halló una ventana y la abrió. 

La habitación carecía de muebles, pero de las paredes colgaban cuadros. Cuando sus ojos se habituaron a la luz escasa, pudo ver que en todos ellos había mujeres desnudas, solas o en compañía. Se hallaba ante las mitologías que su abuelo había coleccionado, y que sólo podían contemplarse con un permiso especial de la curia toledana, firmado de puño y letra del primado: privilegio de éste que el Gran Inquisidor le discutía, y que, como pleito de los que jamás se resuelven, se hallaba en Roma hacía lustros. Por fortuna, el otro rey, su padre, jamás había penetrado en aquel lugar, pues de lo contrario el pleito lo habría zanjado el fuego. 

– Los teólogos más sutiles, Majestad, tienen dudas de que su abuelo, el Gran Rey, se haya salvado, sólo por haber gastado en estas porquerías el dinero del pueblo. 

Las porquerías las firmaban, entre otros, Tiziano y un extraño holandés llamado El Bosco, «Hierombosc», según las cartas del abuelo a sus hijas muy amadas. El Rey recorrió con la mirada aquella acumulación de cuerpos a la intemperie y se detuvo en uno, donde una vieja celestina recogía en el regazo de su falda el oro que Zeus enviaba a la entrepierna de Dánae, la cual, sin embargo, algún oro debía de recibir en el sitio preciso, a juzgar por la cara que ponía. Dánae tenía unos muslos largos y un cuerpo dorado, semejante al de Marfisa. El Rey quedó ante él, como pasmado, durante mucho tiempo. 














Crónica del rey pasmado (Gonzalo Torrente Ballester)

viernes, 9 de mayo de 2025

EL ESTADIO DE DOMICIANO












Bajo los cimientos de la piazza Navonna aún se encuentran los restos del estadio de Domiciano.

Construido durante los años 80 tras un incendio que asoló una parte del campo de Marte, no se trataba realmente de un circo (pues no tenía ni spina ni carceres), pues no se dedicaba a la carrera de cuadrigas sino a las carreras a pie, luchas grecorromanas (como el pancracio o el pugilato) o el pentatlón (el lanzamiento de disco y de jabalina, el salto de longitud, la carrera del estadio, la lucha).

Un estadio a la manera griega, para crear una imitación de los juegos olímpicos: el Certamen Capitolino Iovi en honor de Júpiter Óptimo Máximo en donde el emperador mismo vestía una toga purpúrea y llevaba una corona dorada con la efigie de Júpiter, Juno y Minerva.





Un lugar poco apreciado por la plebe romana que buscaba espectáculos más vibrantes, que hablaban de filohelenismo del emperador (frente al carácter más romano de su hermano Tito o su padre Vespasiano)

Su arquitectura exterior seguía las ideas de arco y columna en pisos con órdenes alternados, como el Coliseo o el teatro Marcello.

En el interior tenía unas gradas sustentadas por grandes machones de piedra y cemento entre las cuales se abrían los pasillos para las circulaciones interiores.














                              RINCONES DE ROMA




jueves, 8 de mayo de 2025

Ornithos. Carlos Rivera Lauría

Carlos Rivera Lauría ha creado una obra para su instalación en el Jardín Botánico de Madrid en que habla de medio ambiente y migrantes, todo pasado por los recuerdos artísticos de la primera vanguardia.

Se denomina Ornithos, y se esconde entre los cuadros vegetales del Jardín como bandadas de pájaros. Como dice el propio autor: “estas obras están pensadas para integrarse en el medio natural. Mis esculturas se conciben especialmente para que se coloquen en espacios abiertos, ya que son inalterables, y se crean para que se fundan con el paisaje, y, combinación con el mismo, creen una obra más allá de la propia obra, en una suerte de metadiscurso, en la tradición del land art”.















Este proyecto quiere conectar la migración de los pájaros con las personas (“Como persona migrante que soy, creo que el vuelo del pájaro hacia destinos tan lejanos, hacia latitudes impensables, simboliza muy bien esa misma naturaleza cambiante de todos los seres humanos, y que aquello que nos une es más de lo que nos diferencia”), con una Tierra común para todos















Estéticamente las esculturas retoman las formas de Brancusi en sus vuelos o sus columnas sin fin



miércoles, 7 de mayo de 2025

LA HECATOMBRE DE CASAS DE TURUÑUELOS. TARTESSOS

Uno de las grandes hallazgos últimos de la arqueología se está produciendo en Casas de Turuñuelo, un edificio que posiblemente uniera funciones económicas (la explotación agropecuaria de las riberas del Guadiana) con otras cultuales.

















Nos encontramos en la última fase de Tartessos (siglo V a C), cuando ha colapsado la zona central del Guadalquivir y florecido un epígono en la ribera del Guadiana (Cancho Roano, Aliseda...)

No sabemos aún porqué pero muchos de estos lugares fueron cuidadosamente destruidos por sus propios habitantes, de forma premeditada y ritual (¿acaso un cambio climático con mayores inundaciones fluviales que se han comprobado en las ruinas?)












Este ritual tenía un simposio (comida) tras el cual se rompía la vajilla (la más lujosa de la casa) y se mataba a la cabaña vacuna y caballar, dejando los cuerpo muertos colocados de una forma muy teatral en el patio que tenía preparado un canal para el desagüe de la sangre.











Sería la primera comprobación arqueológica de las hecatombes griegas y bíblicas.











Tras ella se cubría cuidadosamente toda la construcción con arcilla lo que ha permitido su perfecta conservación (con los famosos rostros de Turuñuelo)


       ESPAÑA EN EL PRIMER MILENIO ANTES DE CRISTO

martes, 6 de mayo de 2025

EL SOPLÓN. EL GRECO

Pintado en sus años romanos (1570-75) en al menos tres versiones (una de ellas en el Prado, triple).

Evidentemente en lo estético se encuentra muy cerca de Bassano (a quien conocería en Venecia) y sus juego lumínicos en donde la luz sale del propio cuadro, creando los personajes a través de fuertes claroscuros.















Ideológicamente se ha planteado una imitatio de lo antico, tomando las Historias Naturales de Plinio describía a Lycios, Antífilo y Filisco habían representado a un niño soplando unos tizones encendidos, algo que sería muy bien visto en el ambiente humanista de los Farnesio en donde estaba recogido, apoyado por Giulio Clovio y el bibliotecario Fulvio Orsini.



Manuela Mena plantea una interpretación suplementaria, la de crear una fábula moralizante sobre el camino solitario que el hombre, siempre un niño ingenuo a los ojos de Dios, no debía seguir en modo alguno (refiriéndose a las múltiples herejías, como la de alumbrados, que estaban surgiendo en estos momentos tan confusos)


TODOS NUESTROS POST SOBRE EL GRECO

lunes, 5 de mayo de 2025

Clara y la penumbra. los muebles de esquina

 El adorno no era una Mesilla ni ningún otro Mueble sino un Aderezo de esquina, un pobre objeto desgraciado que trabajaba los lunes (día de descanso de las obras de arte en el Museumsquartier), uno de esos ornamentos que Decoración inventaba para distraer las habitaciones vacías, lo cual se percibía sobre todo en su inexperiencia a la hora de servir el café. Bosch demoró varios segundos en percatarse de que se trataba de un hombre joven, probablemente un chico de dieciocho o diecinueve años. El peinado era un garabato de bucles endrinos y simétricos en forma de volutas cribado de plumas plateadas. La túnica, larga y tubular, en terciopelo negro, desnudaba un escote drástico en la espalda, casi un defecto, que en su extremo inferior no alcanzaba a cubrir la mitad de unas nalgas prietas y pintadas, como todo el cuerpo, en castaño bruno.

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Clara y la penumbra (Jose Carlos Somoza)

jueves, 1 de mayo de 2025

CIPRIÁN. LOS LIBROS QUE NUNCA ESCRIBIRE. La casa del marjal

 La novela es esta casa deshabitada junto a un motor que servía para mover el agua por las acequias que la llevaban a los naranjos

Es la historia de esta casa que seguramente, si la escribiera, la contaría la propia casa en persona explicando sus más de cien años en donde ha visto pasar muchas cosas, desde los primeros naranjos con acequias casi árabes que llevaban turbantes encima, a la creación del motor que tiene a su lado para mecanizar ese agua y darle más fuerza.

Una casa en medio del marjal, un espacio extraño, inaudito, que hace millones de años fue un lago y luego una albufera y más tarde un lago salobre en donde todavía se cultiva el arroz y, mucho después, en las orillas del pueblo, estas zonas de cítricos que se engalanan con sus con sus frutos cercana a la Navidad, como si se convirtiera el campo en una especie de plantación de árboles de Navidad.

Todo eso habrá que contar, pero sobre todo habría que pensar en las personas que vivieron allí en todas sus miserias y tragedias, pues fueron estas las que más hubieron, desde niños muertos muy temprano a otros con problemas mentales; ruinosas e inundaciones y huracanes que le removieron los árboles o simple guerras como la segunda la Guerra civil española (probablemente haya recibido algún tiro al final de la misma cuando esto se convirtió en el último trocito del pastel que Franco se quería comer de una sola sentada)
Junto a esta casa hay otras que se han ido reconvirtiendo en casas de veraneo con una pequeña huerta con sus propios naranjos en donde la arquitectura se ha remozado y se ha cambiado para el placer, no para el trabajo
Algunas se han convertido casi en monumentos industriales que los guiris que van en bicicleta y a veces huelen bien visitan con cara arrobada y hacen mucha fotografías con sus móviles de última generación.

Esta, por ejemplo, podría serlo
Una bella casa en la que le han terminado por quitar el alma y la han convertido en otra cosa mucho más bella pero por supuesto pero sin ningún fantasma
En la nuestra, seguro que hay espíritus y muchísima vida depositada en el polvo de las esquinas más allá de la chimenea en donde ardería la leña de naranjo o la parrilla de fuera donde se harían paellas

Estas casas se encuentra en Orba pero no es la Orba real sino en la Orba que escribió un Chirbes pensando en otro pueblo en su libro en la orilla. Un pueblo del desencanto, de la tristeza de la vida dura, de los odios, como son gran parte de sus pueblos y como es gran parte de este paisaje levantino tan lleno de sol como de miedo.
Un miedo hecho de esclavitud del sol en canículas asombrosas y vientos desnortados que arrancan las naranjas y las lanzan por los aires; de lluvias apocalípticas durante el otoño y un invierno muy suave, con una luz de ensueño.

Por eso escribir una novela sobre esta casa y todas las cosas que trae consigo, desde los distintos ríos secos y las ramblas de piedra en donde crecen ahora las adelfas y los hibiscus.
De los caminos hechos de cemento y llenos de rajas por donde los coches se mueven para ir a las fincas cada mañana y los veraneantes pasean con su palito humano y un sombrerito puesto para no insolarse
La novela tendría que hablar sobre todo de las montañas y de todos los incendios que han contemplado hasta quedarse totalmente en sus huesos grises que son adornados por tomillos y por aliagas, del mar que se encuentra muy cercano y que algunos días ruge de tal manera que hasta los naranjos lo escuchan y tiemblan
¿Os parece poco todo lo que habría que contar desde esta casa?
y por qué nunca la tendré que escribir, pues para hacerlo tendría que escribir ineludiblemente de la historia de mi padre y de mis abuelos, y de naranjos y arrozales y huertas, de franquismos, guerras y carlistas que andaban por estas montañas.
Una historia de odios y amores, de pasiones en la primavera donde revienta el azahar en estas planicies y lo revuelve todo; de venganzas por lindes, de matrimonios ventajosos y otros que conducen a la ruina; de honores que las familias tienen que conservar aunque eso traiga la muerte pues si no desaparecerá todo el clan.
No me comprenden, no me comprenden

Yo durante cada verano pasomuchas tardes por delante de esta casa y de su fábrica de agua y pienso en estas cosas y que tal vez esto, en unas cuantas décadas, se haya secado todo por el cambio climático o desaparecido los frutos porque ya no se coman o vengan de otro sitio y solo tengamos un monocultivo de turistas plantados en las riberas de los ríos y las acequias que arreglaremos con aguas de azahares y peinaremos para que no les desprenda el viento hasta que florezcan bellos y hermosos para hacer fotos por el mundo y tomar paellas protestando porque está pegado la parte de abajo y se quema un poco.

Me gusta hacerlo cuando cae el sol y se empieza a esconder detrás de las montañas y los colores vuelven a reaparecer después del fulgor de la luz del verano que lo quema todo y lo vuelve todo plano, casi estéril; me gusta pasear por aquí y cuando me alejo lo suficiente, ver el pueblo a lo lejos entre los naranjos y la montañas y observar su torre de la iglesia que parece la de una mezquita, la que una vez probablemente estuvo aquí y quizás dentro de unos años la migración marroquí y la vuelva a reconvertir, pues la historia avanza con grandes y sorprendentes saltos que nunca terminamos de entender del todo