lunes, 19 de septiembre de 2016

LAS ANTEFIJAS. Periodo republicano


Desde el periodo griego, pasando por etruscos y romanos, fue habitual la presencia de la antefija, una pieza vertical que actuaba de tope a las tejas de las dos vertientes, encajándose en su parte convexa.

Además de esta función tectónica (y al igual que las acróteras de los extremos) pudieron tener una función apotropaica  (defensoras del templo).
Antefija con palmeta y cabeza Gorgona siglo III a C

En el periodo republicano (y siguiendo las tradiciones etruscas) es habitual la antefija de barro cocido y posteriormente policromado que representan genios, dioses o motivos ornamentales, como las palmetas.




















Antefija con cabeza de Sileno. siglo IV a C
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domingo, 18 de septiembre de 2016

LA CAPILLA PALATINA DE PALERMO


Quizás sea el más exquisito ámbito arquitectónico y musivario de todo el estilo Siculo-normando.

En él se encuentra condensada la multiplicidad étnica y cultural (cristiana occidental, ortodoxo bizantina e islámica) que fue utilizada como el perfecto recurso de propaganda del poder, que se sitúa sobre todas estas cultura en manos de la familia Altavilla que, a su vez, asegura y permite su plena y pacífica coexistencia.

Entendida como capilla palatina dentro del Palacio Normando, fue mandada edificar por Ruggero II tras su coronación.
Arquitectónicamente se recurre a un estricto esquema basilical occidental de tres naves sin crucero que se remata en un ábside-mirab y nártex a los pies
Nártex transversal

Estas naves se dividen y sustentan por medio de columnas clásicas desde las que voltean arcos.
Sobre ellos aparecen grandes paños de pared con escasas ventanas (dejando un gran espacio para la decoración de los mosaicos).
La cubierta une, para las naves, el techo en madera con mocárabes de origen islámico, con la cúpula de media naranja sobre amplísimas y profundas trompas.

La decoración musivaria fue realizada en dos fases: Ruggero II (presbiterio, mucho más bizantina) y  la segunda, en 1163, 20 años más tarde, por Guglielmo I (naves laterales, más románica).




















Cúpula del presbiterio




















Mosaicos de las naves que servirán de modelo a los más antiguos de Monreale.

 

Especialmente significativos por su iconografía regia son los mosaicos de la pared de los pies en donde se encontraba situado un trono (puramente simbólico pues el rey se encontraba en el presbiterios durante las celebraciones).


Sobre él se sitúa un curiosa deesis de Pantocrator flanqueado por San Pedro y San Pablo, mientras que los leones de los Altavilla aparecen en la parte inferior, enredados en el ramaje.





Existe toda una decoración geométrica que recurre a motivos islámicos realizando de forma cosmatesca (algunos autores han querido ver en este estilo sículo-normando el eje de expansión de esta forma de trabajo sobre piedras duras)










































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sábado, 17 de septiembre de 2016

LO INFRAORDINARIO. PEREC


Como siempre, Perec es una experiencia mucho más allá de lo literario, y siempre le traen a uno a la memoria Duchamp, los situacionistas o el arte conceptual o posmoderno.
En este brevísimo libro, el autor galo desarrolla su concepto de lo infraordinario, aquello que no sale en los titulares de periódico, que suele pasar desapercibido en su cotidianidad que ya vimos aparecer en las Cosas o en Tentativa por agotar un lugar parisino.


En su enumeración (desde una calle de París a un escritorio o la fantástica recopilación de postales turísticas imaginarias), las cosas, las palabras escritas nos sirven como índice que habla del tiempo, de las personas que lo habitaron o escribieron, de los cambios sociales.
Realmente, lo suyo es una superación (en principio al absurdo, investigando u poco más a la idea) de la deriva situacionista para centrarse en lo próximo, sin su romanticismo pero con la misma intención científica de saber a través de lo ordinario que comparte con muchas experiencias posmodernas




jueves, 15 de septiembre de 2016

CLIENTES Y MECENAZGO EN LA ROMA CLÁSICA



Columna de Trajano en donde se narra la expedición del emperador a Dacia


 Basándose en las ideas elaboradas en el helenismo, la Roma clásica entenderá el arte como una forma de propaganda, tanto del poder central como de los poderes locales, siendo su gran momento de inicio la época de Augusto
Como ya explicamos aquí, tanto la extensión del retrato, del relieve narrativo o las grandes arquitecturas urbanas tienen un claro efecto propagandístico (el famoso panem et circenses) que mantenga tranquila a la población, reconociendo al poder político como origen de estabilidad y bonanza económica que proporciona múltiples servicios públicos.
Acueducto de Segovia, une la utilidad con la grandiosidad para reforzar el efecto propagandístico

Este sistema de arte del poder se traslada a lo local a través del evergetismo (en el enlace se puede encontrar mucha más información)
Este sistema hacía que los poderes locales invirtieran grandes sumas de dinero en arte público (edificios de espectáculo, calzadas, arcos de triunfo, foros...).


Arco de Caparra, erigido por un ciudadano de la zona dedicado a la política


Entre las causas más normales del evergetismo se encuentra  la obtención de gloria y honores dentro de su comunidad (existimatio o reputación), deseos de perpetuar la memoria (el caso concreto) en un concepto de la vida que apenas si piensa en el Otro Mundo y sobrevalora la memoria del fallecido (la fama, como recuperarán los humanistas; el famoso culto a los antepasados de orígenes etruscos), el deseo de controlar el poder político ya en el corto plazo (elecciones municipales) como en el largo (la familia, la estirpe que mantiene su status a través de la munificencia), deseos de promoción social (sobre todo en los libertos y los nuevos ricos que quieren hacer olvidar su pasado), el orgullo cívico (dada la importancia que daba el mundo romano a la patria chica, origo) o simple deber moral (basado en las ideas estoicas, el hombre afortunado tiene el deber moral de ayudar a sus conciudadanos).

A un nivel más privado, las grandes familias (patricios y plebeyas ricas) darán una gran importancia a los monumentos funerarios y sarcófagos en donde familia y sujeto se representan para la fama eterna.





Curiosamente, durante todo el Imperio Romano existió una doble tendencia en los clientes, vinculándose los gobernantes más cercanos al mundo patricio (Augusto o Adriano) ponen sus ojos en la cultura griega, mientras que los de una ideología más plebeya (Antoninos) lo harán hacia el mundo etrusco 


Un magnífico libro para profundizar en este tema

                                                        


CLIENTES Y MECENAZGO EN EL ARTE. ÍNDICES

miércoles, 14 de septiembre de 2016

LA AMAZONA HERIDA DE FIDIAS VS POLICLETO VS KRESILAS

Cuenta Plinio en sus Historias Naturales que el templo de Artemisia en Efeso (en donde se habían refugiado las Amazonas en su lucha contra Zeus) convocó un famoso concurso para hacer la Amazona herida más bella.
En él participaron los escultores más célebres, entre ellos Fidias, Policleto o Kresilas.
Las obras que conservamos actualmente son todas copias (las originales se realizaron en el tradicional bronce), y especialmente en el caso de Policleto y Kresilas, todavía existen dudas sobre su autoría original.
Fidias.

La Amazona de Fidias es, acaso, la más bella y proporcionada de todas, con un canon más esbelto y una diartrosis (juego de articulaciones) más elegante, con los habituales paños mojados, contraposto en sus extremidades y un rostro de una belleza poco expresiva, lleno de melancolía que gana en su contemplación lateral
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Fidias
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Frente a él, el posible de Kresilas muestra alguno de los rasgos del llamado estilo bello, deudor de Fidias que se interna por una interpretación de las formas más blanda y amanerada, llegando a los límites del clasicismo que se seguirán elaborando en el siglo siguiente por parte de Praxíteles
Kresilas

El trabajo de los paños, cada vez más finos y ondulantes, el contraposto de la pierna cada vez más exagerado (necesitando de un apoyo externo) y el inicio de la futura curva praxiteliana son buena muestra de ello
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Kresilas

Por el contrario, Policleto fue fiel a su estilo más severo y compacto, creando una anatomía maciza y tendente a la geometría, con escasos guiños a la belleza no matemática.

Policleto

Curiosamente el concurso se falló de una forma poco habitual.
Se pidió a los autores que votaran a la mejor escultura, y cada uno votó a la suya.
Se hizo entonces una segunda votación en donde cada uno volvió a votar a la suya y, en segundo lugar, a la de Policleto, resultando éste vencedor


Policleto






martes, 13 de septiembre de 2016

CLEOBIS Y BITÓN


Hijos gemelos de Cípide, sacerdotisa de Hera, de camino hacia un festival en honor de la diosa, los bueyes se negaron a seguir tirando del carro, y los jóvenes los desengancharon tirando de él durante 8 kilómetros.
Cípide, impresionada ante el hecho, le pidió a Hera el mejor regalo que se le podía conceder a un mortal, morir joven, en plena vitalidad.
Las esculturas pertenecen al periodo arcaico (600 a C) con sus principales características ya comentadas aquí, y según Bianchi Bandinelli refleja perfectamente las características de la escuela de Argos (que es la ciudad que regala el exvoto), con fuertes contrastes entre la fuerte rotundidad de ciertos volúmenes (hombros, brazos, gestos faciales) y el linealismo de otros (vientre rodillas)

Imagen: J. A. Castrejón


lunes, 12 de septiembre de 2016

EL THOLOS DE DELFOS


La estructura de tholos, que aparecía puntualmente en el periodo arcaico, será abandonada durante el clásico y tendremos que esperar al siglo IV a C. (380 – 360 a.C.)  para volverla a ver aparecer concretamente aquí, en el gran santuario de Delfos, muy cerca del templo de Apolo, en las faldas del monte Parnaso.
Sus restos ocupan la plataforma del templo de Atenea Pronaia, en la terraza de Marmaria.

Según Vitrubio su autor sería Teodoto de Focea que rodea la naos de una fila de columnas dóricas, utilizando una columnata menor en el interior de la cella, esta vez de orden corintio.
Los restos actuales son fruto de una reconstrucción moderna






















Imágenes: J. A. Castrejón

domingo, 11 de septiembre de 2016

DE TURISMO POR BOLONIA. ITALIA

Bolonia, capital de la Emilia-Romagna, es una ciudad que se mantiene al margen de las rutas convencionales italianas, ello permite, por ahora, disfrutar su centro histórico con cierta relajación respecto a otras ciudades.

Lo primero que sorprende son los infinitos soportales que cubren sus calles, más de 40 kilómetros de extensión, ninguna ciudad la supera y el color rojizo de sus fachadas. Resulta fácil recorrerla a pie y debemos emplear dos días como mínimo para disfrutarla.

Sus torres desafiantes, iglesias medievales, renacentistas y barrocas, palacios, museos…, un conjunto que sorprende a quien la visita y que permite caminar rodeado de bicicletas, por esta bella ciudad  universitaria.

Aconsejo iniciar el periplo por La Plaza Maggiore, corazón de la ciudad, entre palacios y pórticos se encuentran algunos de los principales monumentos, destacan la Basílica de San Petronio, el Palazzo Comunale (d'Accursio) sede del ayuntamiento, Dei Notari, Di Re Enzo, Podestà y el Palazzo dei Banchi, la fuente de Neptuno y muy próximas, la catedral de San Pedro y el Archiginnasio, todo a mano y de fácil acceso. En la plaza se encuentra la oficina de turismo donde informan de monumentos,horarios, ...                                                                                                                           
Forma parte este conjunto monumental  La Fuente de Neptuno, obra de Giambologna, símbolo del poder papal de otros tiempos y de la ciudad en la actualidad.

La Basílica de San Petronio.  Iniciada en el s. XIV, quisieron que fuera la mayor catedral cristiana de la época, lamentablemente muestra parte de su fachada sin concluir pero merece la pena contemplar los magníficos relieves de Jacopo de la Quercia, que tanto admiró Miguel Ángel.

Su interior amplio y esbelto es de estilo gótico, sorprende por su luminosidad y dimensiones, destacan sus bellas vidrieras, el altar mayor, el coro renacentista y la interesante meridiana trazada en su suelo por Cassini  para observar el recorrido solar. En 1.530 Carlos V fue coronado Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico.


 El Palazzo d’Accursio (Comunale). Conjunto de edificios, en su fachada destaca una Virgen con Niño de Niccolo dell’Arca y una estatua del Papa Gregorio XIII. En el interior se encuentra una interesante colección de Arte.


Iglesia y Oratorio de Santa María Della Vita. Próxima a la Piazza Maggiore, entre un laberinto de callejuelas medievales, antiguo mercado de la ciudad, el llamado Quadrilatero, una joya barroca boloñesa que atesora el grupo escultórico “Lamentación sobre Cristo Muerto” de Niccolò dell’Arca de gran dramatismo expresivo. En el oratorio el grupo escultórico del “Tránsito de la Virgen” de Alfonso Lombardi.






El Palazzo del Archiginnasio. Es uno de los palacios más importantes de Bolonia, sede de la vieja universidad. Destacan un encantador patio interior, el Teatro Anatómico construida en madera, con una mesa de mármol para estudios de anatomía, el Aula Stabat y la biblioteca.
                                                                                              

Otro de los más antiguos y prestigiosos centros educativos es el Colegio de los Españoles, fundado en el siglo XIV por el cardenal Gil Álvarez de Albornoz

La Iglesia de San Doménico.
En el centro de una preciosa plaza, destaca en su interior el arca que guarda los restos del Santo, con esculturas de Niccolò Pisano, Niccolò dell’Arca y Miguel Ángel. 


 Con una espectacular capilla decorada por Mitelli y Colonna
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La Basilica di Santo Stefano. En una plaza encantadora, uno de los rincones más bellos de la ciudad, se encuentra el conjunto de las siete iglesias medievales promovido por San Petronio, construidas en etapas diferentes y unidas entre sí, hoy existen cuatro. El conjunto es una reconstrucción de los Santos Lugares de la Pasión de Cristo, desde la plaza podemos observar  las fachadas de la iglesia del Crucifijo, el Calvario y la de San Vitale y Agrícola. El interior sobrecoge por su belleza, destacan el bello interior de las iglesias, destacando el Santo Sepulcro de planta centralizada, el patio de Pilato, claustro y un museo. Es recomendable visitar esta plaza tanto de día como de noche.                     




 Destacan en el horizonte de la ciudad y dan personalidad a la misma, dos torres medievales (uno de los símbolos urbanos) de las muchas que tuvo Bolonia, la Asinelli y Garisenda, a la primera de casi cien metros de altura se puede subir y contemplar la ciudad, no apta para el vértigo, de la segunda destaca su inclinación temeraria.                                   


Por la vía Zamboni se accede al barrio universitario, allí nos encontramos con el Teatro Comunale y La Basílica de San Giacomo Maggiore, en su rico interior podemos admirar obras de L. Carracci y la capilla Bentivoglio, en la parte posterior merece una visita El Oratorio de Santa Cecilia con hermosas pinturas al fresco.
En sentido contrario se encuentra el sugestivo Gheto judío

De vuelta a la Vía dell’Indipendenza sorprende La Catedral Metropolitana de San Pietro, de estilo barroco, guarda el grupo escultórico en terracota “El Lamento ante Cristo Muerto” de A. Lombardi y el Museo Cívico Medieval, con una magnífica colección.
La Pinacoteca Nacional, una visita que merece la pena, ofrece bellas pinturas de la escuela emiliana de los siglos XIV al XVIII.
Si sobra tiempo es aconsejable una visita a La Basílica de San Francesco y a la iglesia de San Paolo Maggiore donde podremos contemplar el grupo escultórico “La degollación de San Pablo” de Algardi.


El Santuario de la Madonna di San Luca, edificado a las afueras de la ciudad, sobre una colina, ofrece una hermosa vista de la ciudad. Custodia un icono sagrado de la Virgen y el Niño muy venerado en Bolonia.

Si deseamos rastrear  curiosidades de la cuidad, en su recorrido monumental debemos considerar Los Siete Secretos de Bolonia: La Finestrella, Los Atributos de Neptuno, Las Tres Flechas, El Arco de los Susurros, La Cara del Diablo, El Cannabis Medieval y El Sol por un Agujero.

El viajero no puede sustraerse del aspecto culinario de la ciudad, como no degustar la mortadella, el salami, el parmiggiano y sus pastas (tortellini) y pizzas.                        
Una tradición local y singular es el Aperitivi, a media tarde muchos locales lo ofrece por pocos euros, sólo se paga la bebida, un spritz por ejemplo y se pueden degustar un buffet variado sin límite, yo me estrené en el café Zamboni junto a le Due Torri.
La zona del Mercato di Mezzo (Quadrilatero), junto a la Piazza Maggiore, ofrece bares para degustar los productos típicos en una cena inolvidable.



Bolonia, una ciudad que sorprende a quien la visita por primera vez, que no decepciona y que deseas volver a disfrutarla en otra ocasión.

Imágenes y texto: Juan Aranda