martes, 13 de noviembre de 2012

Análisis y comentario de LA MEZQUITA DEL CRISTO DE LA LUZ TOLEDO



     Función
religiosa, pues se trata de una mezquita menor o de barrio, posteriormente reconvertida en iglesia tras la Reconquista de la ciudad. 
Ubicación. Se crea junto a una de las puertas de la ciudad, lindante con una de sus calzadas  (posiblemente de origen romano) ahora redescubierta

Planta. La obra original respondía a una planta cuadrangular dividida en nueve tramos, con el muro de la quibla en la pared izquierda. Tras las reformas que la convirtieron en iglesia se añadió un ábside semicircular  precedido por un corto tramo recto.
Mirab primitivo
La mezquita con el ábside cristiano al fondo

Como es habitual en las mezquitas, el edificio se abría a un pequeño jardín con fuentes en donde practicar las abluciones preceptivas (existe aún el brocal de un pozo).

El alzado se realiza con ladrillo con hiladas de mampostería para las paredes y columnas de fuste monolítico de piedra. (Un elemento que se hará común en la ciudad)
Los elementos sustentantes son el muro grueso y con escasos vanos y las columnas sin basa,  y capiteles reaprovechados (visigodos) sobre los que apea un cimacio que sirve de arranque a arcos de herradura enjarjados.

Al exterior se observa una gran tipología de arcos (gran parte de ellos simplemente decorativos) como los de herradura, medio punto, entrecruzados y polilobulados (con alternancia cromática de las dovelas), que sirven como inspiración para los posteriores del ábside que se organiza en dos filas de arcos ciegos y abocinados con la aparición de arcos de herraduras apuntados.



 Arcos ciegos (ya mudéjares) del ábside. Interior
 Arcos ciegos (ya mudéjares) del ábside. Exterior

Al interior, el tramo de la nave central soporta un segundo piso con arcos polilobulados.
La cubierta de los tramos se realiza a través de una serie bóvedas de nervios con el centro libre de distintas configuraciones que tienen en común el carácter simplemente decorativo de los nervios, todas ellas derivadas de las que preceden el mirab de la mezquita de Córdoba.


El ábside se cubre, como es normal con una bóveda de cuarto de esfera u horno.

La decoración responde a los típicos sistemas islámicos con aparición de alfices, alternancia cromática de las dovelas, lacerías, epigrafía y ladrillos esquinados y en saledizo que funcionan como ménsulas.
En el ábside aparecen pinturas murales al fresco en paredes y bóveda que representan a santos y un Pantocrátor nimbado rodeado por la mandorla y flanqueado por el tetramorfos.

Su estilo lo emparenta con otras realizaciones de la zona, como los frescos de San Román o los de Valdilecha (Madrid). Según Olaguer-Feliu, una variante del círculo de la vera Cruz con un fuerte componente mudéjar

COMENTARIO.
Como se ha podido observar en el análisis la edificación corresponde a dos estilos: el islámico (zona cuadrangular con arcos de herradura enjarjados y bóveda de nervios con centro libre) y el mudéjar (ábside realizado en ladrillo, con mezcla de elementos islámicos –arcos - y románicos - pinturas murales perfectamente caracterizadas por su iconografía apocalíptica, fondos planos, predominio de la línea sobre el color, despreocupación por la belleza formal...).

El primero de ellos corresponde al finales del siglo X (Califato), recogiendo numerosas influencias de la mezquita de Córdoba (bóvedas derivadas de las de su maxura, sistema de apoyo de arcos enjarjados sobre cimacio, alternancia cromática...) que adapta como soluciones puramente decorativas, añadiéndole el ladrillo como material principal, como ya era común en Toledo.
Como corresponde a tal estilo, la mezquita se estructura recordando a la primitiva casa de Mahoma, con un haram o patio (en este caso un jardín) y el shan techado y orientado hacia la Meca con un nicho (desaparecido en las reformas) o mirab.

Todo bajo un fuerte sentido teocéntrico y anicónico que no permite las imágenes y desarrolla las decoraciones geométricas, vegetales y especialmente epigráficas, que pretenden crear un espacio sagrado en donde el creyente se someta a Alá en sus 5 oraciones diarias para el cual existía un pozo alimentado con aljibe que se ha descubierto por completo en las últimas excavaciones

De un momento posterior, pero con ciertos parecidos formales, existe otra mezquita en Toledo, llamada de Tornerías. También lejanamente emparentada con esta mezquita se encuentra la ya analizada de Almonaster la Real.

 Adaptándose a esta estructura, el ábside (uno de los primeros ejemplos del arte mudéjar, el primero según Yarza) recoge parte de la carga decorativa y la combina con genialidad con la pintura mural que sirve como soporte para el control ideológico que se pretende en el románico
De esta manera se inicia un estilo que tendrá una larga evolución en España tanto en iglesias (Sahagún o ejemplos en el propio Toledo, como San Bartolomé, San Andrés...), claustros (Guadalupe), palacios (Tordesillas...), llegando hasta el siglo XV en el llamado estilo hispano-gótico como el del Monasterio de San Juan de los Reyes (Toledo).

Este estilo mudéjar servirá, incluso, para la creación de sinagogas judías (Santa María la Blanca y el Tránsito, ambas en Toledo).

                        PARA SABER MÁS DEL TOLEDO ISLÁMICO

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