domingo, 5 de octubre de 2014

LA PLAZA DE BIBRAMBLA. GRANADA



Personalmente, me parece uno de los sitios con mayor encanto de la ciudad, en donde se une el pasado y el presente, uno de los verdaderos lugares simbólicos, tanto para granadinos como visitantes

Su origen hay que buscarlo en el primer periodo andalusí, el zirí. Muy probablemente sería la zona señalada por Abd Allah en donde aseguraba que el rey Badis tuviera una almunia privada (al Rambla) en donde se quiso matar al propio soberano en una carrera de caballos
Aún en tiempos zirís y posteriores almorávides y almorávides la ciudad se comienza a extender decididamente hacia el llano y se edifica  la nueva mezquita mayor (en la actual parroquia de Sacramento, junto a la catedral), y ya en época nazarí, la madraza o las zonas comerciales del Zacatín o la Alcaicería.

Junto a ellos se abría un espacio libre junto a las murallas (creado por los sedimentos del Darro) que servía para mercados semanales, justas y torneos.
Como lugar de entrada a la Granada musulmana se encontraba la puerta de Bibrambla de la que ya hablamos aquí
.

Con la llegada cristiana la zona se convirtió (junto al Campo del Principes) en uno de los lugares públicos por excelencia, en donde se hicieran las corridas de toros u, ordenado por el propio Cisneros, la famosa hoguera de libros islámicos.
Debió ser también lugar de ejecuciones públicas y autos de fe.

En el siglo XIX comienza a tomar su fisonomía actual, sobre todo tras los dos graves incendios que sufrió la zona y en donde se perdió la antigua alcaicería, mientras que en el siglo XX se instalaría la actual fuente de los Gigantones y los tradicionales puestos de flores.

En la actualidad es un verdadero escenario por donde pasa la vida de la ciudad a través de sus cafés con churros, las numerosas ferias, sus cada vez más numerosos lugares de tapas
























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