viernes, 15 de enero de 2016

LOS ROSELLINO Y LA REINVENCIÓN DEL SEPULCRO RENACENTISTA


Aunque ya hemos hablado de Della Quercia y su magnífico sepulcro exento de Ilaria Carreto (bastante anterior a los que hoy comentamos, 1413), la imagen casi obsesiva del sepulcro renacentista (especialmente en el ámbito toscano) la crearán dos hermanos, Bernardo y Antonio Rosellino.
El primero de ellos, también arquitecto y relacionado con Alberti, fundará el tipo con la tumba de Leonardo Bruni en Santa Croce (1444).
Es, como afirman Checa y Nieto " la idea de la individualidad vinculada a la idea de inmortalidad (...) un sepulcro que establecía la ficción de un enlace entre la realidad y lo transcendente". Una clara derivación del nuevo antropocentrismo cristiano que convierte la muerte en un triunfo (pues la fama hará perdurar la memoria), representado por el monumental arco triunfal (como ya había propuesto Masaccio en su Trinidad en un contexto exclusivamente religioso).

Este monumental arco nos habla, además, de su experiencia arquitectónica, con poderosos pilares clásicos sobre el que se levanta un arquitrabe y un poderoso arco, casi una verdadera arquitectura que bien podría haber sido exenta.
En su centro y yacente se encuentra el difunto, perfectamente individualizado.

Sobre esta estructura, sin embargo, comienzan a aparecer elementos decorativos que se irán amplificando cada vez más, como el todo de terracota policromado superior, sustentado por dos putti, las águilas que sustentan la mesa, los suaves ángeles inferiores de la cartela o los deliciosos putti y sus guirnaldas del arquitrabe.

 Serán estos elementos decorativos los que cada vez vayan tomando una mayor relevancia frente a lo puramente arquitectónico, tal y como observamos en el sepulcro del cardenal de Portugal que realizará su hermano Antonio en San Miniato, en donde lo decorativo (desde las piezas de Della Robbia a los cortinajes).

Esta evolución se irá haciendo cada vez más evidente en sus discípulos (Desiderio de Settigniano y Mino da Fiésole), cada vez más inclinados por el relieve plano derivado de Donatello (como ya analizamos aquí), enamorados de la grazia y la exquisitez
Desiderio de Settigniano. Sepulcro Cario Marsuppini. Santa Croce
Mino da Fiesole. Badia
.


No hay comentarios:

Publicar un comentario