lunes, 22 de abril de 2013

LA IGLESIA DE SAN PEDRO EN MURCIA


No es la más famosa de las iglesias murcianas pero su visita (en horas de misa) resulta especialmente recomendable.
El templo original se realiza tras la toma de Jaime I tras la revuelta mudéjar, sobre una mezquita anterior, De él no nos queda nada y el edificio que visitamos es de los siglos XVII y XVIII.
La portada es magnífica, muy romana, basada en un modelo jesuítico con aletones al que se unen una articulación de los planos que recrece la calle central (y su continúa sobre el frontón y )se potencia con las molduras mixtilíneas y los cajeados de las pilastras (en una manera cercana a Churriguera o Ribera). Su autor fue Diego de Ergueta.

Su interior responde, una vez más, al modelo del Gesú con amplia nave central, capillas comunicadas como laterales, crucero corto y testero plano, con bóvedas de cañón con lunetos. Toda una severidad clásica atenuada por el uso del color al modo meridional.

Al exterior, la cúpula presenta la habitual policromía de sus tejas vidriadas en azul.
La iglesia es un pequeño museo de imaginería de Salzillo. En el altar (Nicolás de Rueda, siglo XVIII, con ecos de la fachada de la catedral) encontramos tres obras de Salzillo: el magnífico San Pedro y el Cristo y la Dolorosa perteneciente a la cofradía del Cristo de la Esperanza.





En un altar hay que destacar otra obra de Salzillo: Santa Bárbara

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