miércoles, 6 de junio de 2018

PALACIO DE PILATOS. SEVILLA


Junto a ciertas zonas de los Alcázares Reales, deberíamos considerar al Palacio de Pilatos como el primer gran palacio renacentista.
Antigua entrada principal realizada en Génova por  Antonio María Aprile en 1529 

Sus primeros promotores serán Pedro Enríquez (Adelantado Mayor en Andaluacía) y su mujer, Catalina Ribera (que fue la que realmente comenzó las obras tras la muerte de su marido en 1493, siendo también la promotora del Hospital de las Cinco Llagas)
Tras ella su hijo , Enríquez de Ribera será el gran constructor del Palacio.

Si comenzamos por su patio (iniciado en tiempo de sus padres, aunque renovado totalmente por Enríquez de Ribera trayendo para ellos las columnas de mármol y la fuente central desde Génova) vemos una de las características básicas del conjunto, la fusión entre la tradición mudéjar y el incipiente renacimiento.

Encontramos así arcos de medio punto sobre capitel doble y cimacio de tradición nazarí.

De la misma manera el intradós del arco se encuentra festoneado, como veíamos en el mundo alhambrino
La parte alta recurre a arcos rebajados, con una balaustrada de características aún góticas.

Palacio de Dueñas

El modelo de este patio lo seguirán otros sevillanos, como el de Dueñas, que ya vimos aquí

Las estancias repiten este modelo mestizo en donde podemos encontrar grandes paneles de azulejaría (algunos de cuerda seca) de motivos islámicos y heráldicos con yeserías platerescas y techumbres, algunas renacientes (con casetones) y otras de lazo al modo mudéjar, con piñas de mocárabes en ambos casos.








El ejemplo máximo de esta mezcla es la fastuosa escalera.



A ambos lados de la zona de habitaciones se encuentran patios que aprovechan el privilegio de contar con agua del acueducto de Carmona.
En el jardín chico (antes más parcelado) se utilizan las albercas de aguas quietas.

Por el contrario, en el Patio grande fue encargado en 1568 por Afán de Ribera, del arquitecto napolitano, Benvenuto Tortello que creó logias hacia el interior y la tradicional gruta italiana, siendo el lugar de exposición de su colección de antigüedades (que engrosó la de su tío Fabrique) que realizara mientras fuera virrey de Nápoles.



En este palacio nacería el futuro Patriarca de Valencia, y en sus muros se guardan extrañas reliquias y es el origen del primer Via Crucis de la ciudad, como pronto veremos aquí

La réplica de la columna de la Flagelación.


Debemos recordar que en la Sala Alta se encuentra un techo pintado por Pacheco sobre la Apoteosis de Hércules, lo cual nos recuerda las reuniones humanistas que patrocinó Afán de Ribera a finales del XVI y principios del XVII en las que se relacionaron los ingenios de la ciudadel licenciado Pacheco -tío del artista-, Juan de Mal Lara, Fernando de Herrera, Juan de Jáuregui, Pablo de Céspedes, Rodrigo Caro, Francisco de Rioja, Arias Montano, Francisco de Medina y ¿un jovencísimo Velázquez?

Para saber más



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