martes, 24 de julio de 2012

EL MONASTERIO DE SANTA MARÍA EN GERRI LA SAL


A la ribera del Noguera Pallaresa, junto a un bellísimo puente medieval, el conjunto amurallado de Gerri y unas salinas de las que ya nos ocupamos en otro lugar, se levantan los restos de este magnífico monasterio, fundado ya en tiempos visigodos y reedificado bajo el amparo de Cluny.


Creado por el obispado de la Seu de Urgell y patrocinado por los condes locales su poder fue creciendo entre el XI y el XIV, gracias a las donaciones, especialmente las que le permitieron controlar las salinas, gran fuente de ingresos.

.
En la actualidad sólo queda en pie la espléndida basílica del románico pleno.
De planta basilical y tres naves se corona con un triple ábside, con un pórtico algo más posterior en los pies.

Su construcción es un tanto ruda y sumamente espaciosa, con poderosos pilares con columnas adosadas que sostienen una bóveda de cañón en la nave central y una (ya arcaica) bóveda de cuarto de cañón) en las laterales, recordando modelos antiguos típicos de la zona catalana.



También dentro de la tradición local está la articulación con columnas y arcos ciegos del interior del ábside (como ya vimos en Sant Jaume de Frontayá, Pere de Galligans, Porqueres o la Seu de Urgel).

El pórtico de los pies mantiene una toscas bóvedas de arista que (como pasa en las cubiertas superiores) utiliza un aparejo mucho menos cuidado y más ligero (aunque muy probablemente estuviera enlucido en origen).

Sus muestras escultóricas actuales son bastantes escasas y se relacionarían con los talleres de la Seo.



No hay comentarios:

Publicar un comentario