jueves, 26 de septiembre de 2013

EL JARDÍN VERTICAL DEL CAIXAFÓRUM


Hace ya tiempo nos ocupamos de la espectacular arquitectura de la sede, hoy queremos profundizar un poco más en su espléndido jardín vertical.

Realizado en 2008 sobre la pared ciega de uno de los edificios que flanquean la pequeña plaza (anteriormente ocupada por una gasolinera) que une edificio y paseo del Prado.
De esta forma se conseguían varios propósitos.
Por una parte se ocultaba esta pared de ladrillo sin ningún tipo de carácter a la vez que se conseguía crear una vinculación (a través de la vegetación) con el Paseo del Prado y el Jardín Botánico, introduciendo una cuña verde en el espeso tejido de esta acera del Prado.

Se intentaba, además, crear un diálogo entre naturaleza y artificiosidad (el ladrillo y el acero de la Caixafórum) y potenciar este mínimo espacio, evitando su aridez de plaza dura, creando en él un lugar de encuentro y descanso, antesala de la fundación.
La tecnología utilizada por Blanc se basa en dos mantas paralelas por las que circula el agua desde la parte superior. Entre ella, y por medio de grapas, se sitúan las especies vegetales.

Las especies elegidas son de dos tipos. Mientras unas forman parte del jardín desde el principio y son perennes (lo cual crea un fantástico estallido de Naturaleza en los inviernos madrileños), según las estaciones se añaden otras que produzcan, con su floración o color de sus hojas, un verdadero cuadro viviente.

El diseño general huye de la simetría (y la planitud), buscando efectos casi barrocos, llenos de color y movimiento.
Esto se observa perfectamente en la segunda de las imágenes, con el centro aún en obras y las plantas sin apenas crecimiento aún. El resto de las imágenes se han ido tomando a lo largo de los años y en ellas podéis ver cómo ha ido evolucionando el jardín, en la actualidad, verdaderamente lujurioso.


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