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- Cuidado con Neruda, que es un genio machista, un poeta del heteropatriarcado blanco, igual que Picasso, un pollavieja revenido.
-¿Por qué dices todo eso, Solsona?
“Si no se viera más que la cabeza del toro y no el sillín de bicicleta y el manillar, esta escultura perdería todo su interés”
En 1942, Picasso realizó más un acto de imaginación que una tradicional escultura, unió un manillar con un sillín de una forma tan magistral que ya no pudo ser otra cosa que una cabeza de toro con un manillar y un sillín de bicicleta.
Como en ellas, el tema básico es la lucha entre la razón y los bajos instintos que todo hombre debe librar casi constantemente que, como sociedad, le llevará o a la civilización o a la barbarie.
La obra de gran tamaño, estaba prevista para ser colocada en la naos del templo de Teseo (también en Viena), aunque en la actualidad se encuentra en las grandes escalinatas del Museo de historia.
Es una obra de una gran intensidad por los gestos y posiciones de ambos combatientes, aunque moderada por su típica composición triangular y la suavidad extrema de su modelado e idealización que deja la obra en la esfera intelectual
Durante años Fontcuberta fue documentando la vida de un misterioso astronauta soviético, Ivan Isochnikov, que “desapareció” misteriosamente en el espacio con su perra Kloka. Después de ello existió una segunda desaparición, la que realiza el propio partido comunista de todos los documentos de este hombre para no hacerle existir (evitando así el descrédito internacional)
Toda la historia es por completo falsa, Ivan Isochnikov nunca existió, y el propio Fontcuberta fue su modelo.
La fotografía había servido para crear una realidad alternativa que pronto tuvo eco mediático, apareciendo en el programa de Íker Jiménez y siendo objeto de una queja de la propia embajada rusa.
Con todo ello se cerraba el círculo y se completaba la obra, todo un clásico sobre el poder de las narraciones visuales pero también sobre nuestros prejuicios a la hora de aceptar cuestiones negativas de nuestros enemigos.
Es el mecanismo de las fake news que nos invaden y creemos (por el medio en el que están publicados, por las imágenes, por lo bien que nos vienen a nuestra ideología...)
Todo un juego sobre lo que significa la verdad sumamente interesante en este mundo de verdades débiles, verdades opinables, verdades falsas.
Desde hace años los principales investigadores de Petra consideran que no fue un edificio religioso, sino un gran edificio de representación y recepción oficial.
Ya en el I a C. los nabateos cortaron la montaña para crear una zona alta de terrazas escalonadas. Sobre ellas, y a lo largo de un siglo, construyeron este fascinante y monumental "templo"
Para ello unieron la idea de los espacios sagrados greco-romanos orientales, con dos temenos (espacios sagrados que rodean el templo) con columnatas (peristilos), solados con grandes losas hexagonales.
Ambos se apoyan sobre poderosísimos cimientos que crean criptopórticos (que alojaban gigantescas cisternas) y tabernae hacia el exterior.
En la tercera terraza se encuentra la sala de recepción rodeada de un pasillo columnado con unas escaleras que permiten el acceso a la parte superior de todo el conjunto..
En esta zona, ya en tiempos de dominación romana, se construyó un pequeño teatro que muy posiblemente fue utilizado como boulé o eclessia para el gobierno local.
Felipe Próspero fue el primer hijo varón que nació de Mariana de Austria tras la muerte del sucesor varón , Baltasar Carlos.
A partir de él María Teresa (la hasta entonces sucesora) fue ofrecida en matrimonio a Luis XIV para reforzar los lazos con Francia.
Sin embargo, todo esto se torcerá con su muerte antes de cumplir cuatro años, teniendo que esperar primero a la infanta Margarita y luego a Carlos II para asegurar el trono español (aunque ya de una forma muy breve)
El niño, desde su nacimiento, manifestó una salud enfermiza, con episodios de epilepsia y escrófula (derivada de la tuberculosis que ataca al pulmón y los ganglios) que le terminaron por llevar a la tumba a una edad tan temprana.
Evidentemente, como sucesor de la corona española (título que se dio en su propio bautizo), Velázquez tuvo que retratarle en su dignidad real, utilizando la silla como sustitutivo de la mesa como símbolo, la corona sobre almohadón de terciopelo en la mesita de la derecha y el gran cortinaje rojo (todos símbolos de la realeza)Sin embargo, Velázquez no puede obviar el carácter enfermo del niño, acompañando su traje con muchos amuletos contra los distintos males.
Y aún más, como ocurría con sus bufones, Velázquez abandona la severidad de la etiqueta borgoñona para representar ese perrillo en la silla y se centra en la dulce niñez de Felipe Próspero.
Frente a ello hay todo el despliegue técnico de sus últimos años en la Corte, con una pincelada cada vez más suelta y una paleta clara en el centro y una abundancia (poco usual en el autor) de rojos y bermellones en mobiliario, cortinajes y alfombra.Hay, ya por último, un juego espacial no habitual en sus retratos y que anuncia operaciones que luego desarrollará en la Meninas, especialmente en la zona derecha en donde se crean varios ámbitos de luz y sombra que terminan en una puerta.