jueves, 19 de julio de 2012

El park Güell. ANÁLISIS Y COMENTARIO


El Park Güell fue pensado en su inicio como un urbanístico al modo inglés (en palabras del propio Gaudí: viviendas diseminadas en un parque  particular y cerrado, dobde cada uno podía vivir a su aire, respetando unas reglas para salvaguardar la vida en común). Se encuentra en la parte alta de la ciudad, un lugar que ya en el momento de su construcción (1901-1914) estaba siendo ocupado por la alta burguesía. 
Desde su entrada principal (y flanqueada por la casa que ocupara el propio Gaudí y la del guardia se accede a la parte principal de las zonas comunes.

La planta arranca con una doble escalinata de sabor barroco que rodea la fuente y se une en la zona del templo. Éste tiene una forma irregular y en expansión rítmica, terminando en un muro ciego que cierra toda esta zona.
El alzado recuerda a lo clásico, pero profundamente desfigurado. Nos encontramos con columnas psedodóricas sin basa, estriadas desde media altura y con capitel convertido en una plaza hexagonal. (En realidad, además de su función sustentante, servían para desaguar el agua de lluvia desde la plaza superior a un aljibe subterráneo que servía para el riego)
Sobre él se alza un entablamento sumamente articulado, con numerosos entrantes y salientes en donde aparecen triglifos y metopas y platabandas (tipicas de jónico) que sobresalen en altura creando bandas de claroscuro. 

En su parte superior aparecen una especie de gárgolas que desaguan la parte superior. Dado la distancia entre columnas, así como la inclinación de muchas de ellas nos hace pensar que la piedra visible tan sólo es una cobertura de materiales más resistentes, como el hierro y el cemento, como es habitual en el autor.

La cubierta adintelada (aunque con un techo ondulante) soporta una plaza al aire libre. En la línea del arquitrabe se corona con el famoso banco corrido ondulante que sirve para sentarse hacia el interior.

La decoración es sumamente característica. En muchos lugares nos encontramos con el famoso trencadís, azulejos troceados y pegados al material para poder adaptarse a su forma curva. 

También nos encontramos con las típicas alusiones orgánicas y zoomorfas del autor (famoso lagarto que cierra la fuente de perfiles parabólicos, gotas de los triglifos que se convierten en verdaderas gotas pétreas…). Algunos autores la han puesto en relación con la masonería y el conocimiento hermético (Carandell y Vivas) o Santuario de Apolo en Delfos (Baseoga, 1989, Lahuerta, 1992)
El color y la curva lo invade todo.


El Park Güell fue diseñado por Gaudí bajo el mecenazgo de Güell a principios del XX
En un primer momento la idea preveía la construcción de una ciudad jardín (Howard) en una zona de pendiente a las afueras de Barcelona. Sin embargo, el proyecto no tuvo el éxito esperado y sólo se construyeron 3 casas, convirtiéndose en parque público. (Según Carandell y Vivas, 1998, ni Güell ni Gaudí pretendían una verdadera empresa inmobiliaria, sino "una comunidad de muy pocos, una utopía o proyecto de sociedad perfecta, aunque limitada")

En esta obra nos encontramos al Gaudí maduro, pleno de facultades y con todos sus recursos ya disponibles. Tradicionalmente enmarcado en el modernismo orgánico u ondulante (Horta, Guimard) su estilo llega a superar al propio estilo genérico, creando ejemplos que aún influyen en la actualidad. 
Del movimiento general recoge su gusto por lo ondulante, el color o la Naturaleza, arrancando, igual que otros muchos, de un historicismo neogótico (Escuela teresianas) y neomudéjar (El Capricho, Casa Vicens).
Casa Vicens

Sin embargo Gaudí llega mucho más lejos y con una fantasía desbordante logra reinterpretar arte y Naturaleza, creando una combinación poco habitual en donde el espectador, a través del paseo, debe descubrir rincones y sensaciones en un paisaje mediterráneo espectacular.

 Una de sus mejores integraciones es el magnífico viaducto que recorre la finca y que crea pasadizos como éste en donde la naturaleza se pliega y crea lugares verdaderamente lúdicos hechos (paradojicamente) a través del uso de la matemática (la famosa forma catenaria)


Pues en el Gaudí más maduro el juego siempre estará presente, tanto en lo puramente corporal (sólo basta ver a los niños jugar en estos pasadizos o a los adultos fotografiarse) a lo mental.
Un ejemplo de esto último son los juegos y distorsiones a los que somete al arte griego, rompiendo su armonía de matemática simple, su rectitud y eternidad, creando un espacio verdaderamente líquido en donde la arquitectura ya no es autónoma y forma parte del juego de descubrimientos e ironías.


Agrigento. Templo de la Concordia. Periodo clásico



Y es que Gaudí trabaja no sólo con edificios sino con entornos completos, diseñando (sobre la propia obra, siempre tan enemigo de los planos y los grandes cálculos matemáticos que sustituía por la forma instintiva de sus saquitos colgados de alambres para calcular pesos y fuerzas) lugares un tanto surreales en donde la materia está en constante metamorfosis, tanto visual como mental (fijaros en el movimiento del tejado, casi como ondas marinas en pleno movimiento, que se coronan con ¿una seta?)


Para ello recurre habitualmente a sugestiones ópticas, trabajando zonas de la arquitectura como si fuera una escultura con ciertos aires orgánicos (chimeneas que parecen cascos en la Pedrera, el lomo del dragón en la casa Batló, las torres-órganos o las columnas-árboles de su inacabada Sagrada Familia…). 

 Entre la ironía y sugestión: las gotas clásicas se convierten en gotas reales que penden del entablamento
.
De nuevo, con estas sugestiones interpela al espectador, le hace mirar y moverse, relacionarse con la obra más allá de lo puramente visual, fijándose en los tactos y las sensaciones que trasmiten los distintos materiales.

No es difícil de comprender que la obra de Gaudí haya generado tantas admiraciones, estando presente en los momentos más expresionistas del siglo XX (el expresionismo de Mendelsohn, el neoexpresionismo de Le Corbusier maduro de Notre Dame du Haut o Cardigan, la Ópera de Sydney de Utzon o el deconstructivismo actual de Gehry o Calatrava que recogen sus muros ondulantes y sus sugestiones apoyados en las nuevas tecnologías que él ya había comenzado a utilizar). Incluso en el campo pictórico su obra influirá en Dalí o en el posmoderno Snnabel.

 Ciudad de las Artes, Valencia. Calatrava.

               TODOS LOS POST DE GAUDÍ EN NUESTROS BLOGS

No hay comentarios:

Publicar un comentario