jueves, 27 de octubre de 2022

Análisis y comentario. GIGANTOMAQUIA. ALTAR DE PÉRGAMO

 














Este fragmento pertenece a un gran friso del altar de Zeus en Pérgamo que se situaba en la parte baja del edificio, rodeando la gran escalinata frontal.

Su tema es la lucha entre Gigantes y Dioses (Gigantomaquia). Los segundos vencerán, siendo una metáfora de la victoria del orden (dioses) frente al caos (Gigantes).

En concreto nos aparecen Atenea y Niké luchando contra el gigante Alcioneo, mientras a la derecha, Gea se levanta del suelo.

Nos encontramos con un alto-medio relieve (aunque existen otras zonas, como las alas del fondo, en bajo relieve) tallado sobre mármol.

Su superficie tiene un acabado liso pese a todas las pérdidas de material.

La composición es sumamente dinámica gracias a las múltiples diagonales que se entrecruzan sin fin para darnos el aspecto caótico de cualquier batalla (Tanto la serpiente como muchos de los paños y los cabellos generan más curvas que fomentan lo anterior)

El modelado es muy profundo, creando fuertes claroscuros tanto en alas como paños como (en este caso utilizando el trépano) en el pelo . Con ello se busca dar una mayor expresividad a todo el conjunto al llenarlo de constantes cambios de luces y sombras.

Las figuras tienen un fuerte movimiento, especialmente en el gigante en el que observamos un canon hercúleo y una posición tensionada. Niké y Atenea presentan un canon más esbelto y una menor tensión muscular, marcando su victoria contra las fuerzas de los gigantes.

Comentario.

La tensión, las diagonales, el fuerte claroscuro ... son elementos típicos del Helenismo, la última de las etapas del arte griego.

En él se pierde definitivamente la armonía y belleza idealizada del arte clásico del siglo V (como podría ser Fidias) para convertirse en un arte propagandístico y emocional que utilizarán los poderes locales (pues la polis ya ha desaparecido y abundan los caudillos locales).

En este caso el lugar era Pérgamo, y el poderoso Eumenes II el que decidió levantar un altar en honor a Zeus, una arquitectura que rompía el modelo cerrado del templo griego por otro con fuerte escalinata central, excesiva frente a la columnata a la que conduce.

En toda la parte baja se realizó un relieve continuo con escenas de la Gigantomaquia que se encuentran muy alejadas a las clásicas que había realizado Fidias con la Centauromaquia de las metopas del Partenon.

Y es el que el orden y armonía del periodo clásico había ido desapareciendo, primero con la crisis de las Guerras del Peloponeso que llevó a la ruina a las grandes polis, y posteriormente por la conquista de las mismas por Alejandro Magno, que eliminó sus libertades políticas e integró en el primer imperio global de la historia.

En este mundo, el espectador ya no tiene (ni quiere) la serenidad clásica que valora el canon, armonía compositiva, exquisiteces técnicas... Por el contrario. El nuevo espectador ya no es un ciudadano, sino un súbdito, y  se le propone un mensaje puramente emocional que no tiene que analizar, sólo dejarse llevar por él.

La obra tiene numerosas relaciones con otras que se hacían en el mismo momento como el Laocoonte o la Nike de Samotracia de la escuela rodia. Tiene, además, numerosas influencias del periodo anterior (post-clásico) como el canon musculoso a la manera de Lisipo, los ojos rehundidos para generar más claroscuro que realizara Scopas (del que también tomarían su movimiento y tensión que había realizado para los relieves del Mausoleo de Halicarnaso).

En el futuro, estos relieves influirán en los romanos.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por comentar en este blog. Tus sugerencias serán siempre bienvenidas.
No olvides que si publicas un comentario estás aceptando algunas normas.
Por favor, sé respetuoso en tus palabras. Por supuesto puedes estar en desacuerdo con lo dicho en este blog, y también criticarlo, pero guardando las normas básicas de educación.
No se admite spam y contenidos publicitarios (serán eliminados)
Por el hecho de comentar aceptas nuestra política de privacidad (ver en apartado política de privacidad y aviso legal) y dando consentimiento explícito a que figuren aquí los datos con los que firmes o te registres (recuerda que puedes hacerlo con tu perfil blogger, nombre y URL o en modo anónimo; no es necesario email)
Si no quieres dar consentimiento, no comentes. Si tienes dudas, visita la política de privacidad.

Responsable de los datos: Vicente Camarasa (contacto correo en la parte superior derecha del blog)
Finalidad: moderar los comentarios.
Legitimación: consentimiento del usuario
Destinatarios: el sistema de comentarios de Blogger.
Derechos del usuario: acceder, rectificar, limitar y suprimir datos (si los hubiera)