miércoles, 11 de octubre de 2023

LOS MOSAICOS DE SANTA PRÁXEDES (1). El ábside
























En la zona del ábside encontramos un magnífico conjunto musivario del siglo IX muy cercano (estética e iconográficamente) a los de la iglesia de Cosme y Damián.
Su carácter es más popular (al menos en la técnica) con soluciones expresivas más cercanas a lo prerrománico, poniendo por encima el ritmo y el color a la majestuosidad.



















En el ábside encontramos la primera de las escenas



























Se trata de un Cristo resucitado sobre el que se cierne la déxtera dei y flanqueado por los santos Pedro y Pablo que presentan a las hermanas Prudenziana y Práxedes (ataviadas como aristócratas bizantinas)


 
A sus lados aparecen diáconos: San Zenón,  y Pascual I en el del Evangelio (con con nimbo cuadrado, al estar vivo cuando se realizó la obra)























Resulta magnifico el detalle del fénix nimbado entre las ramas de la palmera
En la parte baja encontramos la habitual Jerusalén Celeste y el pueblo de Dios como rebaño.























En la parte superior la escena se centra con el Cordero Místico sobre un Trono vacío (Etimasía), candelabros del templo y los tetramorfos a sus lados .


























 




















Bajo ellos los mártires ofrecen coronas 























En el arco diafragma anterior la escena se continúa con nuevos y fascinantes episodios.























La Jerusalén Celeste se organiza en torno a Cristo pantocrátor acompañado de ángeles y, a los extremos, los bienaventurados que entran en el paraíso.













































 
























 


Bajo ellos los mártires hacen ondear sus palmas de martirio


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martes, 10 de octubre de 2023

Vignola. Santa Anna de los Palafreneros

El manierismo maduro encabezado por Vignola se enfrentó ante el problema conceptual de unir los esquemas centralizados y basilicales en un solo modelo.

Se quería mantener el esquema centralizado por su pureza clásica (a la que nunca quisieron renunciar) y carácter simbólico, pero se quería añadir el basilical por aspectos más pragmáticos derivados de la liturgia (un altar orientado desde la puerta al final del trayecto que permite una clara diferenciación entre el espacio sagrado y el de los fieles). En este sentido se pensó en la planta elíptica como solución.

Su investigación fue amplia: capilla de San Andrés en la Via Flaminia, la capilla privada de San Esteban en la Torre Pia del Vaticano, la Sala del Cónclave del patio del Belvedere, la iglesia de Santa Ana dei Palafreneri.



En ella vemos la cúpula ovalada sobre un muro articulado por columnas adosadas y arcos que produce (con sus lunetos integrados en los plementos entre nervios) una gran luminosidad.


Al exterior el óvalo se inscribe en un rectángulo del que se destaca la cúpula como hito vertical
















El esquema tendrá una gran aceptación en España en el XVII, como ya hemos podido ver en las Bernardas de Alcalá de Henares  o San Antonio Alemanes (ambas de Gómez de Mora)















RINCONES DE ROMA


FOTOGALERÍA ENLAZADA DE VIGNOLA

lunes, 9 de octubre de 2023

TRES CERÁMICAS TARTESAS

Partiendo de los kilyses griegos (áticos) de figuras rojas, encontramos tres obras 















En una de ellas se representa el perfil de un joven con himation


















En el segundo una mujer con pañuelo anudado (sakkos)















En el último una lechuza sumamente esquematizada, un motivo muy recurrente en la fase final de Tartessos en el valle del Guadalquivir

Las cerámicas pertenecen a la excavación de Cancho Roano

sábado, 7 de octubre de 2023

Ánima Mundi. Luis. CUANDO MECANO ÉRAMOS NOSOTROS (1)


Evidentemente teníamos 15 años y todo lo trastocábamos

Por eso decíamos que los dos primeros discos de Mecano eran una cosa de pijos cuando realmente hablaba de nosotros, hijos de la clase que se había hecho un lugar en la vida a base de duro trabajo durante el último franquismo y se empeñaban en darnos educación, pues estaban todavía totalmente convencidos que el esfuerzo y los estudios nos darían una oportunidad en el futuro, como todavía era cierto hasta que el neoliberalismo también acabó con esta certeza.
Eso éramos nosotros una generación que todavía creía en los estudios y sin otros problemas económicos que unos pantalones de una marca superior y, en el último caso, una cadena de música o una moto
Nuestros grandes problemas se convertían existencialismo de bajo calado, como esa chica a la que no sabíamos como acercarnos en la fiesta en la que nos colamos o, ellas, en el maquillaje adecuado.
Evidentemente esto no lo podíamos aceptar pues teníamos la edad de ser rebeldes, pero lo que realidad nos preocupaba y nos hacía perdernos en nuestra habitación era el tedio inmenso que se producía en los intermedios acelerados de amores de quince días o días eternos con la pandilla de amigos hablando de todo y nada sin la caridad de un internet que aún no existía.
Afuera, a nueve paradas del metro, Malasaña ardía en su movida sin fin que tanto nos fascinaba pero que, en realidad, nunca llegamos comprender del todo, pues éramos demasiado jóvenes y acomodados para sentir esos ascos y pulsiones, y aunque alardeaba nos de haber visto en directo a Kaká de luxe, apenas si nos habíamos emborrachado un par de veces para no podernos levantar.
Y es que aún todo era demasiado blando a nuestro alrededor (nosotros también) y aunque sabíamos de las drogas por los yonkis que veíamos a nuestro alrededor, eso era de otros y casi podíamos imaginar que los barcos a Venus podían utilizarse como historias de amor.
Nosotros lo que queríamos es marchar de casa sin planteárnoslo nunca más allá del enfado que sucedía semana tras semana tras la negociación sobre la hora en la que había de volver por la tarde noche.
Éramos así, y apenas si sabíamos qué eran realmente los gays y todos sus problemas pero queríamos vestir de rosa y gris, que no nos enseñarán la lección pese a que estudiábamos como bestias y apenas si sabíamos nada del mundo.
Pues todo se resumía en una cifra mágica: quince años, y era toda una tragedia que aquel teléfono maldito no consiguiera comunicar contigo, pues sólo acaso eso era lo único maravilloso frente a un mundo inaguantable.
Qué simple éramos, que ingenuos. Nos las dábamos de feministas cuando todavía sólo habíamos sacado medio pie de la caverna.
Un poco locos, como son todos los adolescentes, personas a medio construir que, sin saberlo, estábamos muy orgullosos de nuestra ciudad años antes de inventar lo identitario, profundamente incomprendidos por un mundo que nos daba de casi todo, incluido una reciente libertad que dejaba a Franco como un simple recuerdo infantil.

Está todo esto y una música que se parecía a shit-pop que nosotros simplemente llamábamos tecno y que nos fascinaba por entonces. Ropas glamurosas, peinados de vértigo y laca como para acabar con toda la capa de ozono, baterías con un alma nueva llena de resonancia, sintetizadores esotéricos que los llenaban todo con un muro de sonido o voces profundamente impostadas.
Toda una revolución frente a la estética rock en la que habíamos vivido inmersos en nuestra primerísima juventud, demasiado femenina como para poder aceptarla en público. 
¡Cómo decir que te llenaba el pecho de espuma aquella carátula totalmente rosa con unas flores japonesas!
Sólo muchos años después comenzaríamos a comprenderla (y saber qué era eso de la cultura oriental), aunque para entonces ya no éramos jóvenes y todo esto que cuento nos llevaba a la pura prehistoria, la que fuimos, sin duda alguna, la que nos marcó tanto que aún hoy deberíamos repensar todo esto con mayor atención, sobre todo cuando criticamos a los jóvenes por sus poses, atuendos o músicas que, en el fondo no son otra cosa que un desesperado intento de proyectar hacia fuera todos los miedos y las esperanzas.



viernes, 6 de octubre de 2023

DANIEL CANOGAR. GRAVEDAD O.







La fotografía digital, y sus posteriores transformaciones informáticas, permiten la creación de una realidad paralela.

En ella el hombre no desaparece sino se transforma (en este caso por falta de gravedad) y flota ante un fondo negro interestelar.















Pero, aunque pudiera parecerlo por la redacción, no hay épica, más lo contrario, hay mucho de juego, una actitud lúdica que habla de nuestra sociedad: profundamente individualista (con un yo desbordado), hedonista, viviendo en un presente constante (lo que llamamos ahora experiencias)



jueves, 5 de octubre de 2023

ALFARJE DEL SOTACORO. BECERRIL DE CAMPOS















En la iglesia de Becerril se ha conservado (gracias a una bóveda de yeso barroca un fantástico alfarje sustentado por columnas de piedras y zapatas.















El frente presenta tres niveles de canecillos con formas lobuladas, cabezas de animales (algunos de ellos casi imaginarios) y el tercero de cabezas humanas (formas apotropaicas o puramente decorativas?)
















 

En las distintas tabicas aparecen castillos, leones y vegetales.














 


Se piensa que fuera realizado en el siglo XVI, aunque nosotros deberíamos catalogarlo como gótico-mudéjar.



 

martes, 3 de octubre de 2023

VELÁZQUEZ EN ROMA. SEGUNDO VIAJE A ITALIA (1) Juan de Pareja


El segundo viaje que realiza Velázquez a Italia poco tiene que ver con el primero. Se trata de un artista totalmente desarrollado y con un puesto relevante en el complejo mecanismo de la corte de los Austrias.
De hecho, el viaje ya no es de aprendizaje (como fuera el primero), sino con un encargo del propio rey, el de traer vaciados de esculturas clásicas (como el hermafrodita, el Laocoonte ...), la compra de pintura (especialmente veneciana) y el intento (no resuelto del todo) de convencer a grandes artistas italianos para que se desplazasen a Madrid (como el propio Cortona, que nunca aceptó, teniéndose que conformar con los quadraturistas Colomna y Mitelli)
Además de la conocidísima Venus del espejo que ya tratamos aquí, la obra de Velázquez en Roma cuenta con algunas otras obras maestras.
Quizás la más conocida sea el retrato de Juan de Pareja, su esclavo mulato (al que luego manumitirá) que realiza para preparar el pincel para el retrato del Papa Inocencio X.
Expuesto en el Panteón fue toda una relevación y preparó el carrusel de encargos: el barbero del Papa, la famosa donna Olimpia para terminar en Inocencio X, a la vez que era admitido en la Academia de San Lucas y en la Academia de los Virtuosos del Panteón.
Según Palomino:
Cuando se determinó retratarse al Sumo Pontífice, quiso prevenirse antes con el ejercicio de pintar una cabeza del natural; hizo la de Juan Pareja, esclavo suyo y agudo pintor, tan semejante, y con tanta viveza, que habiéndolo enviado con el mismo Pareja a la censura de algunos amigos, se quedaban mirando el retrato pintado, y al original, con admiración y asombro, sin saber con quién habían de hablar, o quién había de responder (...) contaba Andrés Esmit ... que siendo estilo que el día de San José se adorne el claustro de la Rotunda (donde está enterrado Rafael de Urbino) con pinturas insignes antiguas, y modernas, se puso este retrato con tan universal aplauso en dicho sitio, que a voto de todos los pintores de diferentes naciones, todo lo demás parecía pintura, pero este solo verdad; en cuya atención fue recibido Velázquez por Académico romano, año de 1650
Palomino, Antonio (1988). El museo pictórico y escala óptica III. El parnaso español pintoresco laureado. Madrid: Aguilar S.A. de Ediciones
























Capilla de la Academia de los Virtuosos del Panteón en donde se expuso el cuadro

Juan Pareja había sido esclavo al menos desde los años 40, aunque casi era tratado como un discípulo de taller por las tareas que se le encargaban, las típicas de organización e intendencia, a las que se unen la mezcla de colores o la imprimación de lienzos.
Su manumisión se produjo muy poco tiempo después de este retrato: el 23 de noviembre de 1650 otorgó la “Donatio Libertatis”, actuando desde entonces como pintor 

lunes, 2 de octubre de 2023

CASTEL SANT ´ANGELO (1) La gran tumba romana

 

Como es bien sabido, el origen de este castillo fue una gran tumba imperial, la de Adriano.















Tomado de wikipedia

Inspirándose en la forma en túmulo circular que ya había realizado Augusto, creó esta megalómana construcción para guardar sus cenizas.

Todavía hoy alguna de estas estructuras son romanas, como el cilindro realizado en opus caementicium y grandes sillares de travertino.



También se conserva el gran pasillo anular realizado en travertino, y en su momento chapado en mármol (quedan aún las huellas de las grapas) que va ascendiendo lentamente, con una espectacular bóveda anular de opus caementicio, con pozos de ventilación.

A través suyo se llega al propio mausoleo en donde se depositarían las cenizas de la dinastía (Adriano y de su esposa Vibia Sabina; del emperador Antonino Pío, su esposa Faustina la Mayor y tres de sus hijos; de Lucio Elio César; de Cómodo; del emperador Marco Aurelio y tres de sus hijos; del emperador Septimio Severo, su esposa Julia Domna y sus hijos; y de los emperadores Geta y Caracalla).

En ella se encontraba el famoso lamento fúnebre 

Alma mía, viajera

siempre joven, sin rumbo,

con toda tu ternura,

alojada en la casa

del cuerpo, compañera

del cuerpo, ¿adónde irás

ahora que te has quedado

sin color y sin pulso,

ahora que estás desnuda,

y que ya no podrás

gozar como gozabas?