miércoles, 23 de mayo de 2012

EL ALCÁZAR DE LA PUERTA DE SEVILLA. CARMONA


Tal vez tartésico, con toda seguridad cartaginés, romano e islámico, esta puerta-fortificación preside el conjunto histórico artístico de Carmona.


Los primeros restos visibles son de época cartaginesa (siglo III a. C), y se distinguen por su tosco almohadillado de los lienzos que apoyan en la roca viva.

El almohadillado inferior de origen cartaginés, el superior (mejor labrado) romano

Sobre ellos, ya en época romana (siglo I a C., época augustea), se reedificó la fortificación, restándonos en la actualidad el arco interior de medio punto y algunos lienzos de sillería de gran tamaño.


Parece ser que en este momento se edificó sobre la terraza derecha un templo del que nos quedan restos de basamento.


Con la conquista islámica (Qarmuna) la puerta se refuerza con una puerta exterior de arco de herradura (época almohade) y el recrecimiento de antiguos muros romanos (iniciados en sillares) utilizando la técnica de tapial.


El antiguo recinto templario fue sustituido por una cisterna, creándose una serie de habitáculos en su parte interna y en su torre del homenaje, la superior con una espléndida bóveda de paños sobre pechinas que tanto explotará el mudéjar de la provincia (Magdalena, San Pedro, Santa Marina...)

En sus almenas encontraremos la típica forma de merlón, omnipresente en nuestro Al Andalus desde modelos romanos orientales



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