miércoles, 1 de febrero de 2012

EL PENSADOR DE RODIN. UN MODERNO MUY CLÁSICO (1)


 
Ahora que tenemos la oportunidad de ver en Madrid algunas obras de Rodin (en el exterior de la Caixa, en el Paseo del Prado) sería un buen momento para conocer a este autor, el mejor escultor del siglo XIX que, sin embargo, uno nunca sabe muy bien dónde colocarlo, pues a veces es tan moderno como clásico.

El famoso pensador no fue concebido por Rodin como una obra exenta, tal y como la observamos hoy. En realidad era tan sólo un fragmento de unas monumentales puertas (llamadas del Infierno) que nunca se llegaron a terminar por falta de dinero. Ante ello Rodin llegó a convertir alguno de sus motivos en obras autónomas, como ésta.
  
En esas puertas, el escultor pretendía dar toda su visión sobre el hombre y sus pasiones (lo cual es realmente moderno, pues se inspiraba en Baudelaire y sus Flores del Mal). Sin embargo, y a poco que nos fijemos, la obra está inspirada también en Miguel Ángel y sus Capillas Mediceas y en las famosas Puertas del Baptisterio de Ghibertien el comienzo del Renacimiento.

Si nos fijamos en la escultura, el propio culto al cuerpo desnudo nos haría recordar el mundo griego. Y no nos equivocaríamos, pues su composición deriva, nada menos, del Discóbolo de Mirón.


Si os fijáis en la escultura veréis que está realizada por medio dediagonales compensadas (mientras unas trazan un sentido descendente, otras lo hacen de forma ascendente, para lograr así un movimiento equilibrado.
Esta composición será retomada por Miguel Ángel en su famoso Lorenzo de Médicis "il penserioso" de las Capillas Mediceas de Florencia, aunque introduciendo varias novedades. Por lo que a nosotros nos interesa la composición en zigzag del Discóbolo ha sido un tanto modificada al eliminar la diagonal superior. De esta forma el movimiento no queda por completo armonizado en toda la escultura, sino que la mano que apoya en la barbilla (y de la que hablaremos muy pronto) crea un triángulo con los muslos y cuerpo inclinado haciendo que nuestros ojos se queden presos de esta zona, y giren en torno suyo (sobre todo si se observa en una visión lateral que no he podido encontrar, pero para qué sirve la imaginación!!!!!).

 Con este cambio Miguel Ángel da mayor valor al rostro y concentra de alguna forma toda la fuerza y tensión de la escultura en la parte superior. La cerebraliza, expresa visualmente la importancia de la reflexión, de la razón, de las ideas (lo cual, dicho sea de paso, es típico de su pensamiento neoplatónico)

Y una vez leído todo volveros a acercar a la imagen del Pensador de Rodin y mirad cómo están organizadas sus líneas maestras


Ahora que habéis visto la evolución de esta forma podréis comprobar (por primera pero no por última vez) la afirmación con la que comenzaba este artículo: un moderno muy clásico.
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