martes, 19 de febrero de 2019

BASÍLICA DE SUPERGA. JUVARA. TURIN



























Fruto de una promesa (un ex voto) de la familia reinante ante el desarrollo incierto de una batalla contra los franceses, la basílica de Superga es uno de los mayores logros arquitectónicos de Juvara.





























Su pasado escenográfico es evidente en su planificación como elemento urbano realizado para verse en la cima de la una montaña, dominando la ciudad, con su gran cúpula flanqueada por dos torres (una recreación de las basílicas que coronaban los Montes Sacros tan típicos de la región de Piamonte), con un claro escalonamiento de volúmenes de fácil percepción que, sin embargo, nos reserva múltiples sorpresas en su visita interior.

En la visión cercana encontramos tres elementos estructurales. 
Por una parte se encuentra el gran pórtico a la manera del Panteón (pero también a las iglesias gemelas de Rainaldi en la Piazza del Popolo) que volvería a utilizar en la basílica de San Felipe Neri.

Su entrada se monumentaliza a través suyo a la vez que, en planta, crea un eco en positivo del gran y profundo presbiterio (espacio negativo) de su interior.

El segundo elemento son sus dos torres (con evidentes conexiones con las fórmulas de Borromini por su ondulación de los paramentos entre dobles columnas). 

Tanto ellas como los amplios volúmenes en los que se apoyan no pertenecen realmente a la propia basílica (que desde el exterior podría ser considerada de planta de cruz griega), sino que son una conexión entre ella y y el convento posterior y, en la distancia, permiten encuadrar el gran volumen de la cúpula. Su remate bulboso en plomo (recogido del tardobarroco centroeuropeo) crea un punto de policromía y grazia a toda la estructura.

Esta es su tercer elemento, verdaderamente espectacular por la fuerte altura del tambor (aún más acusado por el truco óptico de utilizar el mismo tono del tambor para el arranque de la zona de nervios) y su perfil apuntado.

Al contrario de lo que es habitual no se apoya sobre pechinas, sino que siguiendo el modelo del Panteón, se levanta sobre un gran anillo circular.



Este se estructura sobre arcos mayores (brazos y eje longitudinal) y dinteles (que dan paso a capillas menores) radiales entre estos espacios.


Todo ello crea un espacio fuerte centralizado que juega con las tensiones centrípetas (que nos llevan en vertical hacia la gran cúpula) y centrífugas (en horizontal), creando múltiples espacios que el espectador ha de explorar en recorridos laberínticos, tal y como ya había realizado Guarini en la basilica de la Consolata.



























A todo este juego espacial se le une otro puramente decorativo que hace pugnar las grandes columnas y pilastras de orden gigante que son la médula estructural de todo el sistema, con otras formas mucho más fluidas y blandas que lentamente ocupan los espacios, especialmente según nos alejamos del centro





























.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por comentar en este blog. Tus sugerencias serán siempre bienvenidas.
No olvides que si publicas un comentario estás aceptando algunas normas.
Por favor, sé respetuoso en tus palabras. Por supuesto puedes estar en desacuerdo con lo dicho en este blog, y también criticarlo, pero guardando las normas básicas de educación.
No se admite spam y contenidos publicitarios (serán eliminados)
Por el hecho de comentar aceptas nuestra política de privacidad (ver en apartado política de privacidad y aviso legal) y dando consentimiento explícito a que figuren aquí los datos con los que firmes o te registres (recuerda que puedes hacerlo con tu perfil blogger, nombre y URL o en modo anónimo; no es necesario email)
Si no quieres dar consentimiento, no comentes. Si tienes dudas, visita la política de privacidad.

Responsable de los datos: Vicente Camarasa (contacto correo en la parte superior derecha del blog)
Finalidad: moderar los comentarios.
Legitimación: consentimiento del usuario
Destinatarios: el sistema de comentarios de Blogger.
Derechos del usuario: acceder, rectificar, limitar y suprimir datos (si los hubiera)