jueves, 15 de diciembre de 2011

EL TEMPLO DE BACO EN BAALBECK



Como toda la ciudad que ya analizábamos en un artículo anterior, el templo es magnífico, tanto en sus dimensiones como en su barroca decoración.
Muy tardío (siglo IV) encontramos en él la típica planta rectangular períptera de pronaos tras doble columnata, naos y una segunda naos sobreelevada por nuevas escalinatas.

Entrando por la parte frontal nos encontramos con una enorme escalinata.


Desde ella accedemos a puerta monumental, asombrosamente conservada pese a terremotos y expolios.



Y tras ella la cella, magnífica con sus muros articulados por columnas adosadas de orden corintio y doble piso de nichos ciegos

Un movimiento de llenos y vacíos exquisito, como lo es la decoración.

Pero aún más espléndida es la segunda naos, tras una nueva escalinata. 
En ella se situaría el santuario de Baco (aunque algunos autores ponen en cuestión esta advocación), con escalinatas dobles que usaban los sacerdotes para subir las ofrendas al ara principal o guardarlas en sus sótanos. un lugar en donde se realizarían también los éxtasis dionisiacos a través del vino, el opio y el sexo


En los laterales del pódium se pueden observar bacantes (típicas de los cultos dionisiacos) como ésta:

Pero si por el interior resulta majestuoso no lo es menos por fuera, con una columnata intacta y su propio techo, realizado en hexágonos en donde podemos observar figuras míticas o reales (el propio Pompeyo y Cleopatra).






Cleopatra?

A toda esta magnificencia constructiva tenemos que unir una enorme exquisitez en el gusto por el detalle, con una labra fina y barroquizante que habría que poner en relación (como antecedente) con otras construcciones de la ciudad o de la vecina Palmira y (como consecuencia posterior) el paleocristiano de San Simeón el Estilita.




Grecas




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