sábado, 10 de diciembre de 2011

TEXTOS PARA COMPRENDER EL JARDÍN ISLÁMICO


En el lugar más elevado del jardín deberá construirse una casa, para facilitar su guarda y vigilancia. La orientación será hacia mediodía, elevando algo el sitio donde vayan a emplazarse la alberca y el pozo. En lugar de este último será mejor construir una acequia que corra bajo la umbría de árboles y plantas. Cerca de ella se plantarán macizos, que estén siempre verdes, de todas las plantas que alegran la vista y, algo más apartadas, diversas variedades de flores y árboles de hoja perenne. Un cerco de viñas rodeará toda la finca y, en la parte central, emparrados darán sombra a caminos que encuadrarán los arriates. En el centro se ha de levantar, para las horas de reposo, un pabellón abierto por todos lados y rodeado por rosales trepadores, arrayanes, y las diferentes flores que embellecen un jardín. Será más largo que ancho, para que la vista no se fatigue contemplandolo. En la parte más baja se dispondrá una nave de habitación para los huéspedes que hagan compañía al propietario; tendrá su puerta y una alberca que, oculta por un grupo de árboles, no podrá verse desde lejos. Convendrá, además, construir un palomar y una torrecilla habitable
Ibn al-Jatib (Siglo XIV. Parece realmente una descripción del Generalife antes de que éste existiese)


(Sobre la Alhambra) No creo, en fin, que en Europa se halle nada semejante, puesto que es todo tan magnífico, tan majestuoso, tan exquisitamente obrado, que ni el que lo contempla puede cerciorarse que no está en un paraíso, ni a mí me sería posible hacer una relación exacta de cuanto vi
Jerónimo Münzer (Viaje por España, 1494-1495)


(Almunia al-Sumadihiyya, Almería taifa) En él plantó toda clase de frutales y otros árboles, además de especies raras, como plátanos, cañas de azúcar y otros tipos de frutos imposibles de describir. En el centro de este parque hay una hermosa huerta con quiscos que tienen pavimento de mármol blanco. Se llamaba esta huerta-jardín Sumadihiyya y se encuentra muy cerca de la ciudad. La rodean otras muchos jardines parecidos, en los que había lugares de recreo incomparables.al-‘Udrí:
El Alcázar (de Sevilla) , que es un palacio que fue de los reyes moros, muy bello y rico, labrado a la morisca; tiene por todas partes hermosos mármoles y agua de pie abundantísima; hay baños y salas y varias cámaras, por todas las cuales pasa el agua con curioso artificio y son lugares verdaderamente deliciosos para el verano; tiene un patio lleno de naranjos y limoneros hermosísimos, y dentro otros apacibles jardines, y en ellos un bosque de naranjos donde no penetra el sol, y es quizá el sitio más apacible de España
Andrea Navagero (1526)
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Nos llevaron a ver el jardin de la ciudad (el Real de Valencia), muy bien plantado de limoneros, naranjos, cidros y palmeras. Con una cerca cubierta completamente con ramas y hojas de naranjos y adornado de mesas, altares, púlpitos naves, sillas y otros objetos hermosamente confeccionados de mirto… planta que era fácilmente guiada hacia todas partes para la formación de diversas figuras… jardines en general tan bien arreglados, que el visitante cree estar en el paraíso.
Jerónimo Münzer (Viaje por España, 1494-1495)
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(Sobre una antigua almunia cordobesa) Este hayr era el más extraordinario y bello de los lugares, al mismo tiempo que el de más completa y perfecta belleza. Su patio era de mármol de un blanco puro; un arroyuelo, semejante a una serpiente de rápidos movimientos le atravesaba; había en él una alberca de agua transparente. Las paredes y eltecho del pabellón estaban ricamente decorados de oro y azul. El jardín tenía hileras de árboles acertadamente colocados; lo animaban los botones de las flores. Tan espesa era su vegetación, que el sol no podía contemplar su suelo terrizo; la brisa se impregnaba de perfumes, lo mismo de noche que de día, al pasar por este jardín
al-Fath ibn Jaqan

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