domingo, 15 de diciembre de 2019

LOS PALACIOS DE GALIANA (2) La capilla de Belén


Aunque todavía no existe acuerdo unánime en su datación, es común plantearla como obra taifa (Al Mamum o sucesores).

En ese momento se encontraría exenta en el centro del jardín, siguiendo el modelo característico de kuba, con posible función de oratorio (aunque posiblemente ya desde tiempos islámicos aparecerían enterramientos regios que se continuarían en época cristiana.

De planta cuadrada y (en origen) abierta a tres lados con triple arquería de herradura (los laterales, ciegos), se cubre con una espectacular bóveda de nervios con el centro libre que se relacionan directamente con la Mezquita de Córdoba y, posiblemente, influirán en la mezquita del Cristo de la Luz. (su estructura resulta semejante a otra obra taifa, el oratorio de la Aljafería)




Las reformas posteriores mantuvieron su uso como mausoleo, apareciendo decoraciones religiosas y de ángeles músicos del siglo XVI (particularmente, a mi me recuerdan el estilo de Alejo Fernández, aunque no tengo ninguna información concreta)



En un próximo post analizaremos la capilla de Santa Fe
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sábado, 14 de diciembre de 2019

ÁNIMA MUNDI. Ti posso diventare... Más que unos ojos. R

No eran unos ojos; era una mirada. No era una boca sino una sonrisa.
Tenía un rostro agradable, incluso bello, pero nada hacía presagiar el milagro de luz que desprendía cuando te miraba y sonreía la vez.
Sólo entonces uno podía darse cuenta que las cosas no son sino lo que verdaderamente parecen mientras una corriente (¿deseo?, sí, pero también una profunda cercanía de sentirse reconocido) te paseaba por el medio de la espalda.
Eran unos momentos tan mágicos que te hubiera gustado guardar en una suave caja para mantenerlos toda la vida, pero no como un trofeo, sino como un equipo básico de supervivencia ante todos los infortunios.




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                                               ÁNIMA MUNDI

jueves, 12 de diciembre de 2019

BALLESTER. LOS FUSILAMIENTOS VACIADOS... excepto del horror

























Hoy le toca a los fusilamientos de Goya, en los que elimina personajes (por medio de técnicas digitales) y cierra el campo para dejarnos tan sólo con la gran mancha de sangre y el farol encendido.
Todos conocemos este cuadro y sin embargo la imagen es conmovedora, aún más que las propias personas. 
Es un recuerdo de la barbarie, la potencia de la memoria que actúa sobre nosotros (desde lo particular hasta lo histórico) iluminada por lo que ahora parece una lámpara votiva, la que realmente recuerda que ese  lugar ha quedado marcado para siempre


miércoles, 11 de diciembre de 2019

AQUELLAS PRADERAS AZULES. Que la Fuerza te acompañe


DALE AL PLAY Y ENTRA EN LOS TERRITORIOS DE LA FUERZA QUE MARCARON MI VIDA


Yo tenia solo 10 años y al salir del Real Cinema no noté ni siquiera el frío del otoño desapacible, aturdido aún por el poderío de los destructores imperiales, la figura magnética de Dart Vader y el brillo fosforescente de los disparos láser atravesando la oscuridad del espacio con su sonido de metales crujidos.
Fue algo verdaderamente asombroso. Un Sandokán (o un Corsario Negro) lleno de naves espaciales en medio de una épica sideral y espadachines enfrentados en una lucha eterna con sus espadas de luz entre las sombras del delirio tecnológico de una Estrella de la Muerte que explotaría en medio de los aplausos del publico, ante mis ojos impávidos.

Fue todo eso, sí, pero sobre todo la Fuerza, esa misteriosa energía que mantiene unido al universo.

Muchísimos años después comprendería que estaba inspirada en el budismo y otras tantas religiones orientales, pero entonces solo me pareció una pura metáfora que tanto tenía que ver con lo que a mí me faltaba: autoconfianza, perseverancia y valentía.

A través suyo un ser tan inconsistente como Luke podía convertirse en un héroe y enamorar a una princesa que no actuaba como tal, viviendo aventuras aún más fantásticas que las de Miguel Strogoff, uno de mis más queridos héroes infantiles.
Cómo no sentirse fascinado.

Era realmente imposible, y desde entonces, en vez de imaginarme en mis juegos más secretos el correo del zar, fui para siempre un joven aprendiz de jedai que en las clases de kárate empezó a vislumbrar algunas cosas oscuras pero ciertas que en el fondo no tenían otra base que la voluntad y la confianza en uno mismo, y empecé a entender los entrenamientos en su auténtica realidad: el esfuerzo y la disciplina te hacen mejor. Fue una lección que no olvidé


Un poco más adelante aprendí que, si quieres ser un buen jedai, debes enfrentarte con tus propios miedos, pues son tu único y verdadero enemigo. Para mí estos no tenía forma de Dart Vader, sino que se llamaban timidez y miedo al ridículo, y como pude me enfrenté a ellos aunque muy probablemente errando el camino .
Otras veces, sin embargo lo hice bien y conseguí incluso a mi princesa Leía en el rostro luminoso de Sabrina cuando me decidí a ir a la cita que ella misma me concertó en las piedras del Fumadero, unos días antes que, entre nuestras manos entrelazadas comenzará a sonar Mecano.
Entonces si que me sentí un jedai, en realidad lo fui siempre en cada una de las veces que estuve con contigo, jugando a menudo en nuestras interminables conversaciones con frases y referencias constantes a la película que también tu idolatrabas aunque acaso por otros motivos que pasaban de los peluches de los iwork al ambiguo canalla de Han Solo y su
- Lo sé - contestabas con aquella mirada de agua clara que a mi me derretía hasta que un día, oscuro, entré en el reverso tenebroso y, sin de verdad quererlo pero sin para de hacerlo, te hice tanto daño como el que yo tenía dentro.
Fue una horrible excursión por los infiernos que calcinaron nuestro amor hasta convertir el mundo en cenizas y cuerpos muertos al albur de los carroñeros. El paisaje después de la batalla, un enorme desierto lleno de moradores de las arenas en el que sobreviví como pude hasta volver a encontrar la Fuerza, la verdadera fuerza mía.
Esa música que despierta ángeles en mi interior, llenándome de mil colores con sus sabores precisos, pues como Luke, yo siempre lo había sabido pero solo fui consciente de ello entonces gracias a un puñado de canciones, muchos amigos y algunos maestros que a lo largo de los años han tenido la paciencia de acompañarme en este largo descubrimiento de mis praderas azules.
Fue un camino tortuoso en el que al fin me atreví a valorarme en las cosas para las que de verdad siempre he valido, aquellas que pueden ayudar a los otros y hacerlos un poco más felices, equilibrando el universo por medio de los acordes precisos desde una radio de madrugada que para algunos, me dijeron en las cartas dirigidas a la emisora, se volvió una religión sin necesidad de dioses que les alimentó el alma.
Un pequeño bálsamo que (espero) también les enseñara a practicar a mis alumnos en los poco años en que tuve la suerte de ser profesor de música, mientras luchaba con el reverso tenebroso de alguno de los dueños del cotarro.

Pues así ha sido siempre: toda una vida aprendiendo los caminos de la Fuerza que fue mutando en miles de formas según fuimos avanzando.
Una Fuerza que, tal vez, tenga algo de cuántico, ¿verdad, Solsona?, ahora la fisica ha redescubierto con asombro que quizás haya en todo eso una matemática de las emociones de lo más pequeño, aquel mundo de lo diminuto que ordena sus múltiples vidas con una conciencia extraña que, (de nuevo) tal vez tenga que ver con la auténtica experiencia religiosa lavada de dogmas que son la cartilla de párvulos que hay que aprender para olvidar enseguida y seguir adelante, sintiendo que somos mundo y con nuestros esfuerzos lo mejoramos.

Tal vez sea solo eso ( El puro intento) en lo que consista todo ese Misterio . Un simple querer. Empatia, como ahora se dice. O resiliencia. O inteligencia emocional. Miles de palabras que nos llenan la boca pero a las que les sobra academicismo y les faltan verdadera épica, ese escalofrío que nos recorre la espalda bajo la música (y la mística) de Willians que resuena en mi interior cada vez que encuentro un eco de mi en otra mirada, en un paisaje o una ciudad, y sé que no estoy solo y en el mundo siguen existiendo miles de paraísos por descubrir.



                                  Luis. Soldado Desconocido


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                       AQUELLAS PRADERAS AZULES. ÍNDICES

martes, 10 de diciembre de 2019

LAS CAPILLAS MEDICEAS (1) la arquitectura


Como otras obras del periodo, las obras de las capillas mediceas fueron objetos de numerosos retrasos y cambios de proyectos (tanto por la situación política de Florencia como por los múltiples encargos a los que tiene que hacer frente Miguel Ángel) y forman parten de una amplia colaboración del autor con los Medicis (proyecto nunca realizado de San Lorenzo, Biblioteca Laurenciana)
Esta obra es, además, su primer desarrollo arquitectónico, ya en un momento en el que su arte avanzaba claramente hacia el manierismo.
Para ellas tomó como modelo la Sacristía Vieja de San Lorenzo realizada por Brunelleschi (muy semenjante a la Capilla Pazzi). O más bien habría que decir, usó los esquemas básicos de esa capilla para desmontar el Quattrocento y hacer avanzar a la arquitectura a unos caminos hasta entonces desconocidos.

Entendida con dos cubos (el menor como altar) cubiertos con cúpula, Miguel Ángel comenzó por darle más poder visual (gracias a una bicromía más intensa) a los elementos estructurales que se destacan sobre las paredes blancas, casi intentando despegarse de ellas y añadió un espacio intermedio entre los dos pisos que rompía la ascensión de la mirada y creaba dos ámbitos, el terrenal en donde se encontrarían las esculturas, y otro celestial sin apenas referencias, un espacio abstracto, dominado por la luz espectral que entra por el óculo de la cúpula.


En esa misma cúpula incluyó (una novedad total) ventanas entre las pechinas, colocando sus jambas inclinadas hacia dentro (como estípites) "como si las oprimiera el peso de la cúpula cuya base soportan" (Tomás Llorens)


A todo ello, Miguel Ángel añade edículos y volutas entre las pilastras (demasiados grandes para el espacio de los paños), creando una especie de doble piel sobre el esquema general, una especie de nueva arquitectura subyacente, sincopada, de la que solamente se nos dejan ver fragmentos que emergen trabajosamente (como sus famosos esclavos) hacia el exterior, creando en el espectador una sensación de metamorfosis, de arquitectura que crece desde el interior y amenaza el equilibrio previo.

Con todos estos rasgos, Miguel Ángel está iniciando un camino para convertir a la arquitectura en un arte elocuente y trágico, profundamente emocional y trágico, que tendrá su culminación en la famosa Escalera de la Biblioteca Laurenciana


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lunes, 9 de diciembre de 2019

GEOMETRÍA Y LACERÍA ISLÁMICA. DE LA MATEMÁTICA A LA DIVINIDAD



























La geometría domina la arquitectura y decoración islámica. Pero, ¿tan sólo es un recurso decorativo? El tema crea numerosas polémicas entre los investigadores. 
Oleg Grabar habla de formas esencialmente decorativas que crean un entorno en donde se trastocan las formas perceptivas habituales (un juego de positivo negativo que puede cambiarse en cualquier momento que provoca una sensación de inestabilidad, de fugacidad, de cambio en el espectador).






Otros como Lomba o Vilches relacionan esta geometría con la música (que en el fondo es pura matemática) y buscan sus antecedentes en las tradiciones pitagóricas recogidas en el ambiente helenístico de Damasco en tiempo de los Omeyas (siglo VII-VIII) y más tarde reelaboradas en la Casa de la Sabiduría de Bagdad.
Según estos autores la decoración geométrica generaría una especie de ritmos interiores (un tan tan continuo) al que la contempla (el que la contempla, no el que la mira apresuradamente) que transmitiría una sensación de paz y, en último extremo sería el trampolín para meditaciones superiores.


Marcais o Titus Burckhardt coincide en esta idea y la conecta con las prácticas sufíes en donde la danza rítmica (los derviches), o la salmodia (recitación) del Corán son técnicas utilizadas por los para alcanzar la iluminación (el llamado tafarruy, algo muy semejante a lo que ya hablábamos en el zen o la mística)

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domingo, 8 de diciembre de 2019

PASEANDO POR LA FLORENCIA DE DANTE


Aunque gran parte de su vida Dante fue un exiliado, nunca pudo alejarse (al menos en el sentimiento) de su ciudad, y aún queda una fuerte presencia del poeta que impregna muchos lugares de la ciudad medieval.
Vamos a hacer un pequeño paseo por eso rincones, yendo un poco más allá del recorrido que hace el famoso Inferno de Dan Browm.
Y para comenzar qué mejor lugar que su amado San Giovanni,el baptisterio en el que tanto tiempo pasó y cuyos magníficos mosaicos (tanto del cielo como el Infierno) bien pudieron servirle de inspiración para su DivinaComedia.



Desde allí, y pasando por una catedral aún sin terminar, deberíamos encaminar nuestros pasos  hacia su barrio natal, el que controlaban los Cerchi (jefes de los güelfos negros a los que pertenecía el poeta). Casi esquina con la via del Corso encontraremos una diminuta iglesia (Santa Margarita) en la que ocurrieron numerosos episodios de su vida. En ella conoció a su amor platónico: Beatrice que aún está enterrada en ella y los enamorados de medio mundo siguen escribiendo cartas para colocarlas en un capazo a su lado.

Allí también casó con Gemma Portonari, su verdadera esposa, también enterrada allí.
Junto a la iglesia, en una manzana de casas que aún guardan un espíritu medieval con sus torrri (como la de la Castaña) se encuentra el museo dedicado al poeta.

Realmente merece una visita en la que conoceremos la Florencia medieval, su urbanismo, sus conflictos políticos, mobiliario y podremos ver algunas ediciones de su Divina Comedia. Pequeño pero didáctico es un rincón reposado con poco turismo.
Tomado la calle que tiene su nombre llegaremos muy pronto a otros lugares Dante. Frente a frente se encuentran la Badía (en donde se encontraba con Beatrice) y el palazzo della Potestá (Bargello), en donde, durante un tiempo, ejercitó su pasión política, alternándola con  el cercano Palazzo Vecchio, aún en construcción


La Badía (izquierda) y el Bargello (derecha)

En él que se guarda su famosa máscara funeraria (fue elegido como uno de los priores de la república, teniendo que firmar el exilio de numerosos negros y blancos tras una pelea en la procesión de San Giovanni, lo cual terminaría por costarle a él el exilio).

Deberemos regresar a la via del Corso y su continuación para llegar a la via degli Albazi. Al final de ella se encontraban las casas de su familia política, las torri y palazzi de los Portinari.

Cerca de allí se encuentra el final de nuestro paseo: SantaCroce


Ante ella se encuentra una colosal escultura del poeta y en su interior su tumba vacía, pues por muchos intentos no se logró devolver su cuerpo desde Rávena

sábado, 7 de diciembre de 2019

PESSOA TOMABA CAFÉ


       ,,,,   Y es que a veces discutía acaloradamente con sus propios fantasmas, pues estos se empeñaban en llevarle la contraria, escribió y, aún con la pluma en la mano goteando adjetivos, sintió un extraño vértigo que en un punto le fascinó, pues a veces ocurría que la realidad se le volvía extraña y, como si fuera un cuento, se sentía poseído por dentro.
          Pero, bah, dijo, y con la gota pendiente del plumín escribió, sin saber muy bien por qué: Pessoa. Luego bebió un largo sorbo de café y pensó en el Congo más remoto y sus altiplanicies brumosas en donde maduran los frutos rojos del café; escuchó aromas extraños, confundiendo los sentidos del gusto y el olfato.
          Y es que el mundo, a veces, se vuelve extraño, escribió rompiendo la línea prevista de la narración, y dejó a su personaje con la taza de café en la mano, sin beber aunque quisiera un trago largo, y un atlas enorme, de grandes tapas rojas, que estaba sobre la mesa se quedó un punto extrañado, luminiscente como por encanto en el centro de África.
          Anochecía entonces, quiso escribir mientras por la ventana se veían las primeras luces encendidas que bañaban la ciudad con una luminosidad extraña, en un punto africana, haciendo inútiles a todas luces a las tres del mediodía de aquel jueves radiante de un agosto terrible y los hielos del café derritiéndose en el vaso sin que nadie lo tomara, incapaz de tomar sus propias decisiones, sólo pendiente que alguien le escribiera que él estaba escribiendo y

          Calló desvanecido sobre el atlas, incapaz de defenderse de los alacranes y las serpientes que prosperan en las altas planicies en donde madura lentamente el café. 
Sólo sería cuestión de tiempo, acaso el suficiente para poder escribir, con el vaso inútil del café en la otra mano: Pessoa. Sin saber muy bien por qué.


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                                               ÁNIMA MUNDI